Seroquel

Información principal

  • Denominación comercial:
  • Seroquel 300 mg
  • Dosis:
  • 300 mg
  • formulario farmacéutico:
  • Tableta revestida
  • Usar para:
  • Humanos
  • Tipo de medicina:
  • medicamento alopático

Documentos

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Localización

  • Disponible en:
  • Seroquel   300 mg
    Cuba
  • Idioma:
  • español

Otros datos

Estado

  • Fuente:
  • CECMED - Autoridad Reguladora de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos - Cuba
  • Número de autorización:
  • m05080n05
  • última actualización:
  • 10-05-2018

Ficha Técnica

RESUMEN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL PRODUCTO

Nombre del producto:

SEROQUEL ® 300 mg

(Quetiapina )

Forma farmacéutica:

Tableta revestida

Fortaleza:

300 mg

Presentación:

Estuche por 3 blísteres de PVC blanco opaco/AL

con 10 tabletas revestidas cada uno.

Titular del Registro Sanitario, país:

ASTRAZENECA UK LIMITED, Luton, Reino Unido

de Gran Bretaña e Irlanda del Norte..

Fabricante, país:

ASTRAZENECA UK LIMITED, Cheshire, Reino Unido

de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Número de Registro Sanitario:

M-05-080-N05

Fecha de Inscripción:

9 de mayo de 2005

Composición:

Cada tableta revestida contiene:

Quetiapina

(eq. a 345,39 mg de fumarato de

quetiapina)

300,0 mg

Lactosa monohidratada

62,10 mg

Plazo de validez:

36 meses

Condiciones de almacenamiento:

Almacenar por debajo de 30 ˚C.

Indicaciones terapéuticas:

Seroquel está indicado para el tratamiento de:

Esquizofrenia

Trastorno bipolar, que incluye:

Episodios maníacos asociados con el trastorno bipolar

Episodios depresivos mayores asociados con el trastorno bipolar

Prevención de recidivas en pacientes con trastorno bipolar cuyos episodios maníacos, mixtos

o depresivos han respondido al tratamiento con la quetiapina.

Contraindicaciones:

Hipersensibilidad al principio activo o a cualquiera de los excipientes del producto.

Coadministración de inhibidores de la forma 3A4 del citocromo P450, como por ejemplo

inhibidores

de la proteasa del VIH, antimicóticos de la familia de los azoles, eritromicina,

claritromicina y

nefazodona (véase también la sección “Interacciones con otros medicamentos y

otras formas de

interacción”).

Precauciones:

Dado que Seroquel tiene varias indicaciones, al considerar el perfil de seguridad debe

tenerse en cuenta el diagnóstico y la dosis administrada a cada paciente.

Niños y adolescentes (de 10 a 17 años)

No se recomienda la quetiapina en niños y adolescentes menores de 18 años porque se

carece de

datos que respalden su uso en este grupo de edad. Los estudios clínicos de la

quetiapina

demostraron que, además de su perfil de seguridad conocido en adultos (véase

sección

“Reacciones

adversas”),

algunos

acontecimientos

adversos

fueron

más

frecuentes en niños y

adolescentes que en adultos (aumento del apetito, elevaciones de la

concentración sérica de

prolactina y síntomas extrapiramidales) y se identificó uno que no

se había observado anteriormente en adultos (elevaciones de la presión arterial). También

observado

variaciones

pruebas

función

tiroidea

niños

adolescentes.

Por otro lado, no se han investigado durante un periodo superior a 26 semanas las

consecuencias a

largo plazo del tratamiento con la quetiapina para el crecimiento y la

maduración. Se desconocen las

implicaciones a largo plazo para el desarrollo cognoscitivo

y conductual.

En los estudios clínicos controlados con placebo que se realizaron en niños y adolescentes

tratados

con la quetiapina, ésta se asoció con un aumento de la incidencia de síntomas

extrapiramidales

(SEP) frente al placebo en pacientes esquizofrénicos o con manía bipolar

(véase la sección

“Reacciones adversas”).

Suicidio / ideas suicidas o deterioro clínico

En el trastorno bipolar, la depresión se asocia con un aumento del riesgo de ideas suicidas,

autolesiones y suicidio (acontecimientos relacionados con el suicidio). Este riesgo persiste

hasta

consigue

remisión

importante.

pacientes

deben

vigilarse

estrechamente hasta conseguir

tal mejora, lo cual puede necesitar varias semanas de

tratamiento o incluso más. La experiencia

clínica general muestra que el riesgo de suicido

puede ser mayor durante las etapas iniciales de la

recuperación.

Además,

médicos

deben

tener

cuenta

posible

riesgo

acontecimientos

relacionados con el

suicidio tras el cese brusco del tratamiento con la quetiapina, en vista de

los factores de riesgo

asociados con la enfermedad tratada.

Seroquel

está

indicado

para

otras

enfermedades

psiquiátricas

también

pueden

asociarse con un

mayor riesgo de acontecimientos relacionados con el suicidio. Además,

puede haber comorbilidad

entre tales enfermedades y el trastorno depresivo mayor. Por

consiguiente, al tratar a pacientes con

otras enfermedades psiquiátricas, deben tomarse

las mismas precauciones que en el trastorno

depresivo mayor.

Se sabe que los pacientes con antecedentes de acontecimientos relacionados con el

suicidio y los

que presentan un grado importante de ideas suicidas antes de comenzar el

tratamiento, están

expuestos a un mayor riesgo de ideas suicidas o intentos de suicidio, por

lo que deben ser objeto de

una estricta vigilancia durante el tratamiento. Un meta-análisis

de estudios clínicos controlados con

placebo sobre el uso de antidepresivos en pacientes

adultos con enfermedades psiquiátricas reveló

un aumento del riesgo de conductas

suicidas al usar antidepresivos frente al placebo en pacientes

menores de 25 años.

La farmacoterapia debe acompañarse de una estricta supervisión de los pacientes, en

particular

aquellos de alto riesgo, sobre todo al principio del tratamiento y después de

cada

modificación

posología.

pacientes

cuidadores)

deben

informados de la necesidad de vigilar

cualquier deterioro del estado clínico, conducta o

ideas suicidas y cambios inhabituales de la

conducta, y de consultar inmediatamente a un

médico si se presentan tales síntomas.

En los estudios clínicos a corto plazo controlados con placebo que se llevaron a cabo en

pacientes

con episodios de depresión mayor asociados al trastorno bipolar, el riesgo de

acontecimientos

relacionados con el suicidio en adultos jóvenes (menores de 25 años) fue

mayor con la quetiapina

que con el placebo (3.0% frente al 0%, respectivamente).

Síntomas extrapiramidales

En los estudios clínicos controlados con placebo que se efectuaron en adultos con

episodios de

depresión mayor asociados al trastorno bipolar, la incidencia de síntomas

extrapiramidales (SEP) fue mayor con la quetiapina que con el placebo (véanse las

secciones “Reacciones adversas” y

“Propiedades farmacodinámicas”).

La quetiapina se ha asociado con el desarrollo de acatisia, que se caracteriza por un

desasosiego

subjetivo, molesto y agobiante, así como por la necesidad de moverse

acompañada frecuentemente

de incapacidad de quedarse sentado o de pie. Esta reacción

es más probable durante las primeras

semanas de tratamiento. Un aumento de la dosis

puede ser nocivo en los pacientes que desarrollan

tales síntomas.

Discinesia tardía

discinesia

tardía

síndrome

potencialmente

irreversible

movimientos

discinéticos

involuntarios

puede

manifestarse

pacientes

tratados

antipsicóticos, entre ellos la

quetiapina. Si aparecen signos y síntomas de discinesia

tardía,

debe

considerarse

posibilidad

reducir

dosis

suspender

administración de Seroquel. Los síntomas de discinesia tardía

pueden empeorar o

incluso aparecer después de la suspensión del tratamiento (véase la sección

“Reacciones

adversas”).

Somnolencia y mareos

El tratamiento con la quetiapina se ha asociado con somnolencia y síntomas afines tales

como

sedación (véase la sección “Reacciones adversas”). En los estudios clínicos sobre el

tratamiento de

la depresión bipolar, la somnolencia apareció generalmente en los 3

primeros días de tratamiento y

fue generalmente de intensidad leve a moderada. Los

pacientes con depresión bipolar que presenten

somnolencia intensa pueden requerir una

atención más frecuente durante un mínimo de 2 semanas

desde la aparición de la

somnolencia o hasta que mejoren los síntomas, y es posible que deba

considerarse la

suspensión del tratamiento.

El tratamiento con la quetiapina se ha asociado con hipotensión ortostática y mareos

consecuentes

(véase la sección “Reacciones adversas”) que, al igual que la somnolencia,

se manifiestan

generalmente durante el periodo inicial de ajuste de la dosis. Esto podría

incrementar la incidencia de

lesiones accidentales (caídas), sobre todo en la población de

edad avanzada. Por lo tanto, se debe

advertir a los pacientes que tengan cuidado hasta

que se familiaricen con los efectos potenciales del

medicamento.

Efectos cardiovasculares

Seroquel

debe

administrarse

precaución

pacientes

enfermedades

cardiovasculares o

enfermedades vasculares cerebrales conocidas, o con otros estados que

predisponen a la

hipotensión.

La quetiapina puede provocar hipotensión ortostática, en particular durante el periodo inicial

de ajuste

de la dosis; esto es más frecuente en los pacientes de edad avanzada que en los

pacientes más

jóvenes. Si esto sucede, conviene considerar una reducción de la dosis o un

aumento de la dosis más

progresivo. Puede considerarse la posibilidad de ajustar la dosis

más lentamente en pacientes con

afecciones cardiovasculares subyacentes.

Síndrome de apnea del sueño

El síndrome de apnea del sueño se informó en pacientes que utilizaron quetiapina.

La quetiapina debe utilizarse con precaución en pacientes que recibieron simultáneamente

depresores del sistema nervioso central y que tienen antecedentes o están en riesgo de

padecer apnea del sueño, entre ellos, las personas que tienen sobrepeso/obesidad o las

personas de sexo masculino.

Convulsiones

En los estudios clínicos controlados no se encontró ninguna diferencia en la incidencia de

convulsiones entre los pacientes tratados con Seroquel y aquellos tratados con un placebo.

Se carece

de datos sobre la incidencia de convulsiones en pacientes con antecedentes de

trastornos

convulsivos. Al igual que con otros antipsicóticos, se recomienda precaución al

tratar a pacientes con

antecedentes epilépticos (véase la sección “Reacciones adversas”).

Síndrome maligno por neurolépticos

El tratamiento antipsicótico, incluso con la quetiapina, se ha asociado con el síndrome

maligno por

neurolépticos (véase la sección “Reacciones adversas”). Sus manifestaciones

clínicas abarcan

hipertermia, alteración del estado mental, rigidez muscular, inestabilidad

del sistema autónomo y

aumento de las concentraciones de creatinfosfocinasa. En tal caso,

debe

suspenderse

administración

Seroquel

aplicarse

tratamiento

médico

adecuado.

Neutropenia grave y agranulocitosis

Durante los ensayos clínicos de quetiapina se notificaron casos de neutropenia grave (<0.5

x 10

/L).

La mayoría de ellos tuvieron lugar durante los primeros meses del tratamiento con

quetiapina y no se

observó ninguna relación aparente con la dosis. Según la experiencia

adquirida desde la

comercialización del producto, algunos casos fueron mortales. Los

posibles factores de riesgo de

neutropenia son un bajo recuento de leucocitos preexistentes

y antecedentes de neutropenia

yatrogénica. Sin embargo, algunos casos se produjeron en

pacientes sin factores de riesgo

preexistentes. El tratamiento con la quetiapina debe

suspenderse en pacientes con un recuento de

neutrófilos <1.0 x 10

/L. Los pacientes

deben ser objeto de observación para detectar posibles signos

y síntomas de infección, y

debe vigilarse su recuento de neutrófilos (hasta superar 1.5 x 10

/L) (véase

la sección

“Propiedades farmacodinámicas”).

Se debe considerar la neutropenia en pacientes que presentan infección o fiebre, en

particular, en

ausencia de factores de predisposición obvios y se debe tratar como sea

clínicamente adecuado.

debe

recomendar

pacientes

notifiquen

inmediatamente

aparición

signos/síntomas

congruentes con agranulocitosis o infección (por ej., fiebre, debilidad,

letargo o dolor de garganta) en

cualquier momento durante el tratamiento con Seroquel. A

dichos pacientes se les debe realizar un

recuento de leucocitos y un recuento absoluto de

nuetrófilos (absolute neutrophil count, ANC) inmediatamente, en especial, en ausencia de

factores de predisposición.

Efectos adversos anticolinérgicos (muscarínicos)

Norquetiapina, un metabolito activo de la quetiapina, tiene afinidad moderada a fuerte con

varios subtipos de receptores muscarínicos. Esto contribuye a que la RAM tenga efectos

anticolinérgicos cuando se utiliza quetiapina en dosis recomendadas, cuando se utiliza

simultáneamente con otros

medicamentos

tienen

efectos

anticolinérgicos y

en el

contexto de sobredosis. La quetiapina debe utilizarse con precaución en pacientes que

reciben medicamentos que tienen efectos anticolinérgicos (muscarínicos). La quetiapina

debe utilizarse con precaución en pacientes que tengan un diagnóstico actual o antecedentes

previos de retención urinaria, hipertrofia prostática clínicamente significativa, obstrucción

intestinal o afecciones relacionadas, presión intraocular aumentada o glaucoma de ángulo

cerrado. (Consulte las secciones Interacción con otros medicamentos y otras formas de

interacción, Efectos no deseados, Sobredosis, Propiedades farmacodinámicas).

Interacciones

Véase también la sección “Interacciones con otros medicamentos y otras formas de interacción”.

La coadministración de Seroquel con potentes inductores de las enzimas hepáticas tales

como

carbamazepina

fenitoína

puede

disminuir

considerablemente

concentraciones plasmáticas de quetiapina, lo cual podría afectar la eficacia de Seroquel.

En los pacientes que reciben un inductor de

las enzimas hepáticas, el tratamiento con

Seroquel sólo debe iniciarse si el médico considera que sus

beneficios justifican los

riesgos asociados con la retirada del inductor de enzimas hepáticas. Es

importante que

cualquier modificación del tratamiento con el inductor se efectúe de forma progresiva

y, si

es necesario, que se reemplace por otro fármaco que carezca de efectos inductores (p.ej.

valproato sódico).

Peso

Se han notificado casos de aumento de peso en pacientes tratados con la quetiapina. Estos

pacientes deben vigilarse y recibir un tratamiento clínico adecuado compatible con la

información de prescripción del antipsicótico empleado (véanse las secciones “Reacciones

adversas” y “Propiedades

farmacodinámicas”).

Hiperglucemia

Se han notificado raramente casos de hiperglucemia o de desarrollo o exacerbación de la

diabetes, a

veces acompañados de cetoacidosis o coma, incluidos algunos casos mortales

(véase la sección

“Reacciones adversas”). En algunos casos, se ha notificado un aumento

previo del peso corporal, que

podría ser un factor de predisposición. Se recomienda una

supervisión clínica adecuada compatible

con la información de prescripción del antipsicótico

empleado. En todos los pacientes tratados con un

antipsicótico, incluida la quetiapina, debe

vigilarse la aparición de signos y síntomas de hiperglucemia

(por ejemplo, polidipsia,

poliuria, polifagia y debilidad) y los pacientes diabéticos o con factores de

riesgo de diabetes

deben ser objeto de una supervisión regular para detectar cualquier deterioro del

control

glucémico. El peso debe vigilarse regularmente.

Lípidos

Se han observado elevaciones de los triglicéridos, del colesterol de LDL y del colesterol

total

estudios

clínicos

sobre

quetiapina

(véase

sección

“Reacciones

adversas”). Las alteraciones de

los lípidos deben ser objeto de un tratamiento clínico

adecuado.

Riesgo metabólico

Dado que en los estudios clínicos se han observado alteraciones del peso, de la glucemia

(véase el

apartado “Hiperglucemia”) y de los lípidos, los pacientes (inclusive aquellos con

valores

iniciales

normales)

podrían

experimentar

deterioro

perfil

riesgos

metabólicos, el cual debe ser

objeto de un tratamiento clínico adecuado (véase la sección

“Reacciones adversas”).

Prolongación del intervalo QT

Ni en los estudios clínicos ni durante el uso del medicamento conforme a la información de

prescripción se ha observado una asociación entre la quetiapina y una prolongación

persistente de

los intervalos QT absolutos. Desde la introducción del producto en el

mercado se han notificado

casos de prolongación del intervalo QT tras la administración

de dosis terapéuticas (véase la sección

“Reacciones adversas”) y tras una sobredosis

(véase la sección “Sobredosis”). Al igual que con otros

antipsicóticos, debe tenerse

precaución al prescribir la quetiapina a pacientes con afecciones

cardiovasculares o

antecedentes familiares de prolongación del intervalo QT, así como al asociarla

medicamentos que se sabe que prolongan el intervalo QT o con neurolépticos, sobre todo

pacientes de edad avanzada, pacientes con síndrome congénito del intervalo QT

prolongado,

insuficiencia

cardiaca

congestiva,

hipertrofia

cardiaca,

hipopotasemia

hipomagnesemia (véase la

sección “Interacciones con otros medicamentos y otras formas de

interacción”).

Cardiomiopatía y miocarditis

La cardiomiopatía y la miocarditis se han informado en ensayos clínicos y durante la

experiencia

adquirida desde la comercialización del producto; sin embargo, no se ha

establecido una relación de

causa y efecto con la quetiapina. El tratamiento con quetiapina

se debe replantear en pacientes que

presuntamente tienen cardiomiopatía o miocarditis.

Abstinencia

Se han observado síntomas agudos de abstinencia tales como insomnio, náuseas, cefalea,

diarrea,

vómito, mareos e irritabilidad después de suspender abruptamente el tratamiento

antipsicóticos,

entre

ellos

quetiapina.

tanto,

recomienda

retirar

progresivamente el medicamento durante

un periodo de al menos una a dos semanas

(véase la sección “Reacciones adversas”).

Mal uso y abuso

Se han informado casos de mal uso y abuso. Es posible que se deba tener precaución al

recetar quetiapina a pacientes con antecedentes de alcoholismo y drogadicción.

Pacientes de edad avanzada con psicosis asociadas con demencia

Seroquel no ha sido aprobado para el tratamiento de psicosis asociadas con demencia.

En estudios clínicos aleatorizados y controlados con placebo que se llevaron a cabo con

algunos

antipsicóticos atípicos en la población con demencia, se observó un aumento de

aproximadamente

3 veces del riesgo de acontecimientos cerebrovasculares adversos. Se

desconoce el mecanismo

subyacente de este aumento del riesgo, aunque no puede

descartarse con otros antipsicóticos o en otras poblaciones de pacientes. Por lo tanto,

Seroquel debe usarse con precaución en pacientes con factores de riesgo de accidente

vascular cerebral.

En un meta-análisis de antipsicóticos atípicos, se determinó que los ancianos con psicosis

asociadas

con demencia están expuestos a un mayor riesgo de muerte que los pacientes

que reciben un

placebo. Sin embargo, en dos estudios de 10 semanas controlados con

placebo sobre el tratamiento

con Seroquel en esta misma población de pacientes (n=710;

promedio de edad de 83 años; mínima

56 años, máxima 99 años), la mortalidad fue del

5.5% en los pacientes tratados con Seroquel frente

al 3.2% en el grupo placebo. Los

pacientes de estos estudios fallecieron por varias causas que corresponden a lo previsible

en esta población. Estos datos no permitieron establecer una relación de

causa y efecto

entre el tratamiento con Seroquel y la muerte de pacientes de edad avanzada con

demencia.

Efectos hepáticos

Ante el desarrollo de ictericia deberá suspenderse el tratamiento con Seroquel.

Disfagia

quetiapina

notificado

casos

disfagia

(véase

sección

“Reacciones

adversas”) y

aspiración. Aunque no se ha establecido una relación de causa y efecto con la

neumonía por

aspiración, quetiapina debe emplearse con precaución en los pacientes

predispuestos a ella.

Constipación y obstrucción intestinal

La constipación representa un factor de riesgo para la obstrucción intestinal. Se han

notificado casos de constipación y obstrucción intestinal con quetiapina (véase la sección

“Reacciones adversas”).

Esto incluye informes de muertes de pacientes con un mayor riesgo de obstrucción

intestinal,

incluidos

aquellos

reciben

varios

medicamentos

concomitantes

disminuyen la motilidad intestinal y/o no pueden notificar síntomas de constipación. Se

debe tratar a los pacientes con obstrucción/oclusión intestinal con un control minucioso y

atención urgente.

Tromboembolia venosa

Se han notificado casos de tromboembolia venosa (TEV) con antipsicóticos. Dado que los

pacientes

que reciben antipsicóticos a menudo presentan factores de riesgo adquiridos de

TEV, deben

identificarse todos estos posibles factores de riesgo antes y durante el

tratamiento con la quetiapina,

tomando las medidas preventivas que correspondan.

Pancreatitis

Se han notificado casos de pancreatitis en todos los estudios clínicos y durante la

comercialización

del producto. En los informes recibidos desde la comercialización, aunque

no todos los casos incluían

factores de confusión, muchos pacientes presentaban factores

asociados con pancreatitis como por

ejemplo elevaciones de los triglicéridos (véase el

apartado “Lípidos”), cálculos biliares y alcoholismo.

Lactosa

Los comprimidos Seroquel contienen lactosa. No deben tomar este medicamento los pacientes

problemas hereditarios raros de intolerancia a la galactosa, deficiencia de lactasa de los

lapones o

malabsorción de glucosa y galactosa.

Información complementaria

Se dispone de escasa información sobre la asociación de Seroquel con divalproex o litio para

tratar

episodios

maníacos

agudos

intensidad

moderada

grave;

embargo,

esta

asociación

bien

tolerada

(véanse

secciones

“Reacciones

adversas”

“Propiedades

farmacodinámicas”). Los datos

revelaron un efecto aditivo después de 3 semanas.

Advertencias especiales y precauciones de uso:

Ver precauciones.

Efectos indeseables:

Las reacciones adversas más frecuentes de la quetiapina consisten en somnolencia, mareo,

boca seca, astenia leve, estreñimiento, taquicardia, hipotensión ortostática y dispepsia.

Al igual que otros antipsicóticos, la quetiapina se ha asociado con aumento de peso,

síncope,

síndrome maligno por neurolépticos, leucocitopenia, neutropenia y edema

periférico.

La tabla que sigue presenta la incidencia de las reacciones adversas asociadas con la

quetiapina,

siguiendo la presentación recomendada por el Consejo de Organizaciones

Internacionales de

Ciencias Médicas (CIOMS, Grupo de trabajo III, 1995).

Las reacciones adversas se clasifican en las siguientes categorías de frecuencia: muy

frecuentes (>1/10),

frecuentes (>1/100, <1/10), poco frecuentes (>1/1000, <1/100), raras (>1/10000, <1/1000)

Trastornos de la sangre y del sistema linfático

Muy frecuentes:

Disminución de la hemoglobina

Frecuentes:

Leucicopenia

1,29

, disminución del recuento de neutrófilos,

aumento del

recuento de eosinófilos

Poco frecuentes:

Trombocitopenia, anemia, disminución del recuento de

Raros:

Agranulocitosis

Frecuencia desconocida:

Neutropenia

Trastornos del sistema inmunitario

Poco frecuentes:

Hipersensibilidad (incluidas reacciones cutáneas alérgicas)

Muy raros:

Reacción anafiláctica

Trastornos endocrinos

Frecuentes:

Hiperprolactinemia

, disminuciones de T

total

disminuciones de T

libre

, disminuciones de T

total

aumentos de TSH

Poco frecuentes:

Disminuciones de T

libre

, hipotiroidismo

Muy raros:

Secreciónin adecuada de vasopresina

Trastornos del metabolismo y de la nutrición

Muy frecuentes:

Elevaciones de las concentraciones séricas de

triglicéridos

11,31

, elevaciones

del colesterol total (principalmente del colesterol de LDL)

12,31

Frecuentes:

Aumento del apetito, aumento de la glucemia hasta niveles

hiperglucémicos

7,31

Poco frecuentes:

Hiponatremia

, diabetes

1,5,6

Raros:

Síndrome metabólico

Trastornos psiquiátricos

Frecuentes:

Sueños anormales y pesadillas. Ideas suicidas y conducta

Raros:

Sonambulismo y otras reacciones afines como somniloquia y

trastornos

alimentariosrelacionadosconelsueño

Trastornos del sistema nervioso

Muy frecuentes:

Mareos

4,17

, somnolencia

2,17

, cefalea, síntomas

extrapiramidales

1, 13

Frecuentes:

Disartria

Poco frecuentes:

Convulsiones

, síndrome de las piernas inquietas, discinesia

tardía

síncope

4,17

Trastornos cardiacos

Frecuentes:

Taquicardia

, palpitaciones

Poco frecuentes:

Prolongación del intervalo QT

1,13,19

, bradicardia

Trastornos oculares

Frecuentes:

Vista borrosa

Trastornos vasculares

Frecuentes:

Hipotensión ortostática

4,17

Raros:

Tromboembolia venosa

Trastornos respiratorios, torácicos y del mediastino

Frecuentes:

Disnea

Poco frecuentes:

Rinitis

Trastornos gastrointestinales

Muy frecuentes:

Xerostomía

Frecuentes:

Estreñimiento, dispepsia, vómito

Poco frecuentes:

Disfagia

Raros:

Pancreatitis

, obstrucción/oclusión intestinal

Trastornos hepatobiliares

Frecuentes:

Elevaciones de las transaminasas (ALT, AST)

, elevaciones de

las concentraciones de -GT

Raros:

Ictericia

, hepatitis

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo

Muy raros:

Edema angioneurótico

, síndrome de Stevens-Johnson

Frecuencia desconocida:

Necrólisis epidérmica tóxica, eritema multiforme

Trastornos osteomusculares y del tejido conjuntivo

Trastornos renales y urinarios

Poco frecuentes:

Retención urinaria

Muy raros:

Rabdomiólisis

Embarazo, puerperio y enfermedades perinatales

Frecuencia desconocida:

Síndrome de abstinencia neonatal

Trastornos del sistema reproductor y de la mama

Muy frecuentes:

Disfunción sexual

Raros:

Priapismo, galactorrea, ginecomastia, trastorno menstrual

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración

Muy frecuentes:

Síntomas de abstinencia (retirada del medicamento)

1,10

Frecuentes:

Astenia leve, edema periférico, irritabilidad, fiebre

Raros:

Síndrome maligno por neurolépticos

, hipotermia

Exploraciones complementarias

Raros:

Elevaciones de las concentraciones sanguíneas de

creatinfosfocinasa

Véase la sección “Advertencias y precauciones especiales de uso”.

Puede ocurrir somnolencia, generalmente durante las primeras dos semanas de

tratamiento,

suele

resolverse

interrumpir

administración

quetiapina.

En algunos pacientes tratados con la quetiapina se han observado elevaciones

asintomáticas (cambio de valores normales a ≥ 3 x LSN en algún momento) de las

concentraciones séricas de transaminasas (ALT, AST) o de gamma-GT. Estas

elevaciones han sido generalmente reversibles sin interrumpir el tratamiento

con la

quetiapina.

Como otros antipsicóticos que bloquean los receptores adrenérgicos alfa

, la

quetiapina

puede

provocar

hipotensión

ortostática

acompañada

mareo,

taquicardia y, en algunos pacientes, síncope, especialmente durante el periodo

inicial de ajuste de la dosis (véase la sección “Advertencias y

precauciones

especiales de uso”).

Se han notificado casos muy raros de exacerbación de una diabetes preexistente.

El cálculo de la frecuencia de estas reacciones adversas se basa únicamente en

datos obtenidos después de la comercialización del producto.

Glucemia en ayunas

126 mg/dl (≥ 7.0 mmol/L) o glucemia posprandial

mg/dl (≥ 11.1 mmol/L) al menos en una ocasión.

El aumento de la incidencia de disfagia con la quetiapina frente al placebo se

observó únicamente en los estudios clínicos sobre la depresión bipolar.

Aumento de peso ≥ 7% con respecto al valor inicial. Ocurre principalmente durante

las primeras semanas de tratamiento en los adultos.

(10)

En estudios clínicos controlados con placebo sobre la monoterapia aguda que

evaluaron los síntomas de abstinencia, se observaron muy frecuentemente los

siguientes síntomas de retirada del medicamento: insomnio, náuseas, cefalea,

diarrea, vómito, mareos e irritabilidad. La incidencia de estas reacciones disminuyó

de manera importante una semana después de la retirada del tratamiento.

(11)

Triglicéridos ≥ 200 mg/dl (≥ 2.258 mmol/L) (pacientes ≥ 18 años) o ≥ 150 mg/dl (≥

1.694 mmol/L) (pacientes < 18 años) al menos en una ocasión.

(12)

Colesterol ≥ 240 mg/dl (≥ 6.2064 mmol/L) (pacientes ≥ 18 años) o ≥ 200 mg/dl (≥

5.172 mmol/L) (pacientes < 18 años) al menos en una ocasión. Se ha observado

muy frecuentemente un aumento del colesterol de LDL ≥ 30 mg/dl (≥ 0.769

mmol/L). La variación media en los pacientes que presentaron este aumento fue

de 41.7 mg/dl (≥ 1.07 mmol/L).

(13)

Véase el texto más adelante.

(14)

Recuento de plaquetas ≤ 100 x 10

/L al menos en una ocasión.

(15)

Basado

informes

reacciones

adversas

elevación

concentraciones sanguíneas de creatinfosfocinasa sin relación con el síndrome

maligno por neurolépticos que se notificaron durante los estudios clínicos.

(16)

Concentraciones de prolactina (pacientes >18 años): > 20 µg/L (> 869.56 pmol/L) en

los varones y > 30 µg/L (> 1304.34 pmol/L) en las mujeres en algún momento.

(17)

Puede provocar caídas.

(18)

Colesterol de HDL: < 40 mg/dl (1.025 mmol/L) en los varones; < 50 mg/dl (1.282

mmol/L) en las mujeres, en algún momento.

(19)

Incidencia de cambios del intervalo QTc de un valor < 450 ms a un valor ≥ 450 ms,

con un aumento ≥ 30 ms. En los estudios sobre la quetiapina controlados con

placebo, la variación media y la incidencia de cambios hasta valores de importancia

clínica fueron similares entre la quetiapina y el placebo.

(20)

Cambio de un valor >132 mmol/L a un valor < 132 mmol/L al menos en una ocasión.

(21)

notificado

casos

ideas

suicidas

conducta

suicida

durante

tratamiento con la quetiapina o

poco después de la suspensión del mismo (véanse

secciones

“Advertencias

precauciones especiales de uso” y “Propiedades

farmacodinámicas”).

(22)

Véase la sección “Propiedades farmacodinámicas”.

(23)

En todos los estudios clínicos, incluidas las extensiones sin enmascaramiento, la

frecuencia de disminución de la hemoglobina a ≤ 13 g/dl (8.07 mmol/L) en los

varones y a ≤ 12 g/dl (7.45 mmol/L) en las mujeres en al menos una ocasión fue

del 11% en los pacientes tratados con la quetiapina.

En tales pacientes, la

disminución media máxima de la hemoglobina en cualquier momento fue de -1.50

g/dl.

(24)

Estos casos se produjeron frecuentemente con un cuadro de taquicardia, mareo,

hipotensión ortostática y/o afección cardiaca o respiratoria subyacente.

(25)

Basado en los cambios de un valor inicial normal a uno de posible importancia

clínica en algún momento

posterior a la evaluación inicial, combinando todos los

estudios. Los cambios de T

total, T

libre, T

total y T

libre se definen de la

siguiente manera: <0.8 x límite inferior del intervalo normal (LIN) (pmol/L) y

cambio

de TSH > 5 mUI/L en algún momento.

(26)

Basado en el aumento de la incidencia de vómito en pacientes de edad avanzada (≥

65 años).

(27)

Cambio del recuento de neutrófilos de un valor inicial ≥ 1.5 x 10

/L a un valor < 0.5

/L en algún momento durante el tratamiento.

(28)

Basado en los cambios de un valor inicial normal a uno de posible importancia

clínica en algún momento posterior a la evaluación inicial, combinando todos los

estudios. Los cambios del recuento de eosinófilos se definen de la siguiente

manera: recuento ≥ 1 x 10

células/L en algún momento.

(29)

Basado en los cambios de un valor inicial normal a uno de posible importancia

clínica en algún momento posterior a la evaluación inicial, combinando todos los

estudios. Los cambios del recuento de leucocitos se definen de la siguiente

manera: recuento ≤ 3 x 10

células/L en algún momento.

(30)

Basado en las reacciones adversas de síndrome metabólico notificadas en todos los

estudios clínicos sobre la quetiapina.

(31)

En los estudios clínicos, se observó en algunos pacientes un deterioro de varios de

siguientes

factores

metabólicos:

peso,

glucemia

lípidos

(véase

sección

“Advertencias y precauciones especiales de uso”).

(32)

Véase la sección “Fecundidad, embarazo y lactancia”.

(33)

Puede ocurrir al principio del tratamiento y asociarse con hipotensión y/o síncope.

Frecuencia basada en las reacciones adversas de bradicardia y acontecimientos

afines notificados en todos los estudios clínicos sobre la quetiapina.

Con el uso de neurolépticos se han notificado muy raramente casos de prolongación del

intervalo QT,

arritmia ventricular, muerte súbita inexplicable, paro cardiaco y taquicardia

ventricular en entorchado

(“torsades de pointes”) y se consideran efectos de clase (véase

la sección

“Advertencias y precauciones especiales de uso”).

Niños y adolescentes (de 10 a 17 años)

En los niños y adolescentes pueden preverse las mismas reacciones adversas que en los

adultos. La

siguiente tabla resume las reacciones adversas que se presentan con una mayor

frecuencia en niños

y adolescentes (de 10 a 17 años) que en la población adulta, o que no se

han notificado en adultos.

Las reacciones adversas se clasifican en las siguientes categorías de frecuencia: muy

frecuentes (>1/10),

frecuentes (>1/100, <1/10), poco frecuentes (>1/1000, <1/100), raras (>1/10000, <1/1000) y

Trastornos del metabolismo y de la nutrición

Muy frecuentes:

Aumento del apetito

Exploraciones complementarias

Muy frecuentes:

Elevaciones de las concentraciones sanguíneas de

prolactina

, aumentos

de la presión arterial

Trastornos del sistema nervioso

Muy frecuentes:

Síntomas extrapiramidales

Frecuentes:

Síncope

Trastornos generales y reacciones en el lugar de

Frecuentes:

Irritabilidad

Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos

Frecuentes:

Rinitis

Trastornos gastrointestinales

Muy frecuentes:

Vómitos

Concentraciones de prolactina (pacientes menores de 18 años): > 20 µg/L (>

869.56 mmol/L) en los varones, > 26 µg/L (> 1130.428 pmol/L) en las mujeres

en algún momento. Menos del 1% de los pacientes presentaron un aumento

de la concentración de prolactina hasta > 100 µg/L.

Basado en cambios a valores superiores al umbral de definición de un cambio de

importancia clínica (adaptado de los criterios del Instituto Nacional de Salud de

EE.UU [National Institute of Health, NIH]) o aumentos > 20 mmHg de la presión

sistólica o >10 mmHg de la presión diastólica en algún momento en dos estudios

controlados con placebo sobre el tratamiento agudo (3-6 semanas) en niños y

adolescentes.

Véase la sección “Propiedades farmacodinámicas”.

Nota: si bien la frecuencia concuerda con la observada en adultos, las

consecuencias clínicas de la irritabilidad pueden ser diferentes entre niños o

adolescentes y adultos.

Posología y método de administración:

Existen diferentes posologías para cada indicación. Por lo tanto, es preciso asegurarse de

pacientes

reciban

información

clara

sobre

posología

adecuada

para

enfermedad.

Seroquel puede administrarse con o sin alimentos.

Adultos

Tratamiento de la esquizofrenia: Seroquel debe administrarse dos veces al día. La dosis

diaria total

durante los primeros 4 días de tratamiento es de 50 mg (Día 1), 100 mg (Día 2),

200 mg (Día 3) y

300 mg (Día 4).

Del Día 4 en adelante, la dosis debe ajustarse hasta alcanzar la dosis eficaz normal de 300 a

450 mg

al día. En función de la respuesta clínica de cada paciente y de la tolerabilidad, la

dosis puede

ajustarse entre 150 y 750 mg al día.

Tratamiento de episodios maníacos asociados con el trastorno bipolar: Seroquel debe

administrarse

dos veces al día. En monoterapia o en complemento de estabilizadores del

humor, la dosis diaria total

durante los primeros 4 días de tratamiento es de 100 mg (Día 1),

200 mg (Día 2), 300 mg (Día 3) y

400 mg (Día 4). La dosis puede ajustarse hasta un

máximo de 800 mg al día en el Día 6, mediante

incrementos de hasta 200 mg al día.

La dosis puede ajustarse entre 200 y 800 mg al día en función de la respuesta clínica de

cada paciente y de la tolerabilidad. La dosis eficaz usual se sitúa entre 400 y 800 mg al día.

Tratamiento de episodios depresivos asociados con el trastorno bipolar: Seroquel debe

administrarse

día

antes

acostarse.

primeros

cuatro

días

tratamiento, la dosis diaria total

debe ser de 50 mg (Día 1), 100 mg (Día 2), 200 mg (Día 3)

y 300 mg (Día 4). La dosis diaria

recomendada es de 300 mg Aunque en los estudios

clínicos no se observó ningún beneficio adicional

en el grupo tratado con 600 mg frente al

grupo que recibió 300 mg, es posible que la dosis de 600 mg

sea beneficiosa en algunos

pacientes individuales. Los estudios clínicos han indicado que en ciertos

pacientes en los

que se temen problemas de tolerancia, puede considerarse una reducción de la

dosis

hasta un mínimo de 200 mg. El tratamiento de los episodios depresivos asociados con el

trastorno bipolar debe ser instaurado por médicos experimentados en el trastorno bipolar.

Prevención de recidivas en el trastorno bipolar: Para la prevención de recidivas de

episodios

maníacos, depresivos o mixtos del trastorno bipolar, los pacientes que han

respondido al tratamiento

agudo del trastorno bipolar con la quetiapina deben continuar

con la misma dosis. La dosis puede

ajustarse entre 300 mg y 800 mg al día administrados

en dos tomas diarias, en función de la

respuesta clínica del paciente y de la tolerabilidad.

En el tratamiento de mantenimiento es importante

utilizar la mínima dosis eficaz.

Pacientes de edad avanzada

Al igual que otros antipsicóticos, Seroquel debe usarse con precaución en personas de

edad

avanzada, en particular durante el periodo inicial de tratamiento. Los pacientes de

edad avanzada

deben empezar el tratamiento con una dosis de Seroquel de 25 mg al día,

aumentándola diariamente

por incrementos de 25 a 50 mg hasta alcanzar la dosis eficaz.

Con respecto a pacientes jóvenes,

podría ser necesario aumentar la dosis más lentamente

y reducir la dosis terapéutica diaria, en

función de la respuesta clínica de cada paciente y la

tolerabilidad. La depuración plasmática media de

la quetiapina disminuyó entre un 30% y un

50% en ancianos con respecto a pacientes más jóvenes.

No se han evaluado la eficacia y la seguridad de Seroquel en pacientes mayores de 65 años

con episodios depresivos asociados con el trastorno bipolar.

Niños y adolescentes

Seroquel no está indicado en niños y adolescentes menores de 18 años porque se carece

de datos

que respalden su uso en este grupo de edad. Los resultados disponibles de los

ensayos clínicos

controlados con placebo se presentan en las secciones “Advertencias y

precauciones especiales de uso”, “Reacciones adversas”, “Propiedades farmacodinámicas” y

“Propiedades farmacocinéticas”.

Disfunción renal

No es necesario ajustar la posología en pacientes con disfunción renal.

Disfunción hepática

La quetiapina se metaboliza extensamente en el hígado, por lo que Seroquel debe usarse

precaución en pacientes con disfunción hepática confirmada, sobre todo al principio

del tratamiento.

Los pacientes con disfunción hepática deben empezar el tratamiento con

una dosis de 25 mg al día.

La dosis debe aumentarse diariamente por incrementos de 25 a

50 mg al día hasta alcanzar la dosis

eficaz, en función de la respuesta clínica de cada

paciente y la tolerabilidad.

Interacción con otros productos medicinales y otras formas de interacción:

En vista de los efectos básicos de la quetiapina en el sistema nervioso central, debe tenerse

precaución al combinar Seroquel con otros medicamentos de acción central y con el alcohol.

Debe actuar con precaución cuando trate con pacientes que estén recibiendo otros

medicamentos

tienen

efectos

anticolinérgicos

(muscarínicos)

(consulte

advertencias especiales y uso).

La principal enzima del citocromo P450 responsable del metabolismo de la quetiapina es la

forma

CYP3A4. En un estudio sobre interacciones en voluntarios sanos, la coadministración

de quetiapina

(dosis de 25 mg) y ketoconazol, un inhibidor de la forma CYP3A4, produjo un

aumento de 5 a 8 veces

del área bajo la curva de concentraciones de la quetiapina en

función del tiempo (ABC). Por este

motivo, está contraindicada la coadministración de

quetiapina con inhibidores de la CYP3A4.

Tampoco se recomienda consumir jugo de

pomelo durante el tratamiento con la quetiapina.

En un estudio de dosis múltiples que evaluó la farmacocinética de la quetiapina antes y

durante el

tratamiento con carbamazepina (un inductor conocido de las enzimas hepáticas),

la administración

concomitante de carbamazepina aumentó de manera significativa la

depuración de la quetiapina.

Dicho aumento redujo la exposición sistémica de la quetiapina

(medida por el ABC) hasta una media

del 13% de la exposición registrada con la

administración de la quetiapina sola, aunque en algunos

pacientes el efecto fue incluso

mayor. Debido a esta interacción pueden disminuir las concentraciones

plasmáticas, lo que

podría afectar la eficacia del tratamiento con Seroquel. La coadministración de

Seroquel

con fenitoína, otro inductor de las enzimas microsómicas, aumentó considerablemente la

depuración de la quetiapina (aproximadamente un 450%). En los pacientes que reciben un

inductor

de las enzimas hepáticas, el tratamiento con Seroquel sólo debe iniciarse si el

médico considera que

sus beneficios justifican los riesgos asociados con la retirada del

inductor de enzimas hepáticas. Es

importante que cualquier modificación del tratamiento

con el inductor se efectúe de forma progresiva

y, si es necesario, que se reemplace por

otro

fármaco

efectos

inductores

(p.ej.

valproato

sódico)

(véase

también

sección

“Advertencias y precauciones especiales de uso”).

La farmacocinética de la quetiapina no se modificó significativamente después de la

coadministración

con los antidepresivos imipramina (un inhibidor conocido de la forma

CYP2D6) o fluoxetina (un

inhibidor conocido de las formas CYP3A4 y CYP2D6).

La farmacocinética de la quetiapina no se modificó significativamente después de la

coadministración

antipsicóticos

risperidona

haloperidol.

cambio,

administración

concomitante

Seroquel

tioridazina

provocó

aumentos

aproximadamente un 70% de la depuración de la

quetiapina.

La farmacocinética de la quetiapina no se modificó después de la coadministración con la

cimetidina.

La coadministración de quetiapina y litio no modificó la farmacocinética de éste último.

Al coadministrar valproato sódico y quetiapina, no se observaron modificaciones de

importancia

clínica de la farmacocinética de ninguno de los dos fármacos. En un estudio

retrospectivo en niños y

adolescentes que recibieron valproato, quetiapina, o ambos, la

incidencia

leucocitopenia

neutropenia

mayor

grupo

tratado

combinación que en los grupos de la monoterapia.

realizado

estudios

formales

sobre

interacciones

medicamentos

cardiovasculares de uso común.

Debe tenerse cuidado al coadministrar la quetiapina con medicamentos que provocan

desequilibrios electrolíticos o que prolongan el intervalo QTc.

Se han notificado casos de resultados falso-positivos de inmunoensayos enzimáticos de

detección

metadona

antidepresivos

tricíclicos

pacientes

habían

tomado

quetiapina. Se recomienda

confirmar resultados dudosos de inmunoensayos utilizando un

método cromatográfico adecuado.

Uso en Embarazo y lactancia:

No se han establecido la seguridad y la eficacia de la quetiapina durante el embarazo

humano. Hasta

la fecha no se han encontrado indicios de efectos perjudiciales en ensayos

en animales, si bien no se

han investigado posibles efectos oculares en los fetos. Por lo

tanto, la quetiapina sólo debe usarse

durante el embarazo si los beneficios esperados

justifican los riesgos potenciales. Después de

embarazos durante los cuales se administró

quetiapina, se observaron síntomas de abstinencia en

los recién nacidos.

Los bebés recién nacidos expuestos a antipsicóticos (incluida la quetiapina) durante el

tercer trimestre

de gestación corren un riesgo de sufrir reacciones adversas tales como

síntomas extrapiramidales o

síntomas de abstinencia cuya intensidad y duración después

del parto pueden ser variables. Se han

notificado casos de agitación, hipertonía, hipotonía,

temblor, somnolencia, dificultad respiratoria o

trastorno de la nutrición. Por consiguiente, los

recién nacidos deben ser objeto de una estricta

vigilancia.

Se han publicado algunos informes sobre la excreción de la quetiapina en la leche humana,

aunque el

grado de excreción no fue constante. Por lo tanto, debe recomendarse a las

mujeres que no

amamanten durante el tratamiento con la quetiapina.

Efectos sobre la conducción de vehículos/maquinarias:

En vista de sus efectos básicos en el sistema nervioso central, la quetiapina puede interferir

con actividades que exigen agudeza mental y provocar somnolencia. Por lo tanto, se debe

avisar a

pacientes que no deben conducir

ni utilizar

máquinas

hasta que hayan

determinado su sensibilidad a estos efectos.

Sobredosis:

En general, los signos y síntomas comunicados correspondieron a una exageración de

los efectos

farmacológicos conocidos del fármaco, a saber, somnolencia, sedación,

taquicardia, hipotensión y

efectos anticolinérgicos.

Se han notificado desenlaces mortales en estudios clínicos tras una sobredosis aguda de

13.6 gramos y durante la experiencia posterior a la comercialización con dosis de tan solo 6

gramos de Seroquel sin otros fármacos. No obstante, también se han notificado casos de

pacientes que sobrevivieron a sobredosis agudas de hasta 30 gramos.

Durante la experiencia posterior a la comercialización se han notificado casos de sobredosis

quetiapina sola que condujeron a la muerte o a coma. Además, se han señalado los

siguientes

acontecimientos en el contexto de una sobredosis de quetiapina en monoterapia:

prolongación del

intervalo QT, convulsiones, estado epiléptico, rabdomiólisis, depresión

respiratoria, retención de orina,

confusión, delirio y/o agitación.

pacientes

enfermedad

cardiovascular

preexistente

grave

pueden

estar

expuestos a un

mayor riesgo en caso de sobredosis (véase la sección “Advertencias y

precauciones especiales de uso”, apartado “Enfermedades cardiovasculares”).

Tratamiento de la sobredosis

No existe un antídoto específico de la quetiapina. En casos de intoxicación grave debe

considerarse

la posibilidad de que otros medicamentos estén implicados, por lo que se

recomienda emprender

procedimientos de cuidado intensivo tales como mantener las vías

respiratorias abiertas, garantizar

una oxigenación y ventilación adecuadas y supervisar y

apoyar el funcionamiento del aparato

cardiovascular.

Según la bibliografía pública, se puede tratar a los pacientes con delirio y agitación y un

claro

síndrome anticolinérgico con 1 o 2 mg de fisostigmina (con supervisión continua de

ECG). Esto no se

recomienda como tratamiento estándar, debido al posible efecto negativo

de la fisostigmina en la

conductancia cardíaca. Se puede usar la fisostigmina si no hay

aberraciones en el ECG. No use

fisostigmina en caso de disritmias, cualquier grado de

bloqueo cardíaco o ensanchamiento del

complejo QRS.

Si bien no se ha investigado el bloqueo de la absorción del fármaco tras una sobredosis,

un lavado

gástrico podría estar indicado en caso de intoxicación grave, realizándolo de

posible

hora

siguiente

ingestión.

También

puede

contemplarse

administración de carbón activado.

Tras una sobredosis de quetiapina, la hipotensión refractaria debe tratarse con medidas

adecuadas

como la administración intravenosa de líquidos y/o simpaticomiméticos. Evitar la

epinefrina y la

dopamina porque la estimulación beta podría empeorar la hipotensión en el

contexto del bloqueo alfa

provocado por la quetiapina.

Debe mantenerse una supervisión médica estrecha hasta que el paciente se recupere.

Propiedades farmacodinámicas:

ATC: NO5A H04

Grupo farmacoterapéutico:

Antipsicóticos.

Modo de acción:

La quetiapina es un antipsicótico atípico. La quetiapina y su metabolito activo en el plasma

humano,

norquetiapina, tienen interacciones con una gran variedad de receptores de

neurotransmisores. La

quetiapina y la norquetiapina muestran una gran afinidad por los

receptores cerebrales de serotonina

(5HT

) y por los receptores de dopamina D

. Se

considera que esta combinación de efectos

antagonistas en los receptores y de una mayor

selectividad hacia los receptores 5HT

con respecto a

los receptores de D

contribuye a

las propiedades antipsicóticas clínicas de Seroquel y a la baja

frecuencia de síntomas

extrapiramidales (SEP) asociados con este fármaco, con respecto a los

antipsicóticos

típicos.

La quetiapina y la norquetiapina no muestran una afinidad apreciable por los

receptores benzodiazepínicos, pero sí una afinidad alta por los receptores histaminérgicos

adrenérgicos alfa

y una afinidad moderada por los receptores alfa2 La quetiapina

también tiene poca

o no tiene ninguna afinidad con receptores muscarínicos, mientras la

norquetiapina tiene afinidad

moderada a alta con varios receptores muscarínicos, lo que

puede explicar los efectos

anticolinérgicos (muscarínicos).

La inhibición del NET y la acción agonista parcial en los lugares de 5HT1A por la

norquetiapina

pueden

contribuir

eficacia

terapéutica

Seroquel

como

antidepresivo.

Efectos farmacodinámicos

La quetiapina produce resultados positivos en los ensayos de actividad antipsicótica, como

ejemplo el ensayo de evitación condicionada. Asimismo, invierte la acción de los

agonistas

dopamínicos, según mediciones basadas en el comportamiento o mediciones

electrofisiológicas,

eleva

concentraciones

metabolitos

dopamina,

indicador neuroquímico del bloqueo de

los receptores de dopamina D

En los estudios preclínicos que permiten pronosticar el riesgo de causar SEP, la quetiapina

no se

comporta como un antipsicótico típico sino que muestra un perfil atípico. La

quetiapina no produce

supersensibilidad de los receptores de

dopamina D

tras la

administración crónica y sólo produce una

leve catalepsia con dosis capaces de bloquear

eficazmente los receptores de dopamina D

. Tras la

administración crónica, ejerce un

efecto selectivo en el sistema límbico produciendo un bloqueo de la

despolarización de las

neuronas mesolímbicas A10, pero no de las neuronas nigroestriatales A9 que

contienen

dopamina. La quetiapina muestra una capacidad distónica mínima en monos capuchinos

sensibilizados al haloperidol o no sometidos previamente a experimentación después de la

administración aguda y crónica.

Se desconoce el grado de contribución del metabolito, norquetiapina, a la actividad

farmacológica de Seroquel en el ser humano.

Eficacia clínica

Esquizofrenia

resultados

tres

estudios

clínicos

controlados

placebo

pacientes

esquizofrénicos, uno de los cuales empleó dosis de Seroquel entre 75 y 750 mg al día, no

revelaron diferencia alguna entre Seroquel y el placebo en la incidencia de síntomas

extrapiramidales o el uso concomitante de anticolinérgicos. No se ha demostrado la eficacia

a largo plazo de Seroquel en la prevención de recidivas esquizofrénicas en estudios clínicos

enmascarados. En estudios sin enmascaramiento realizados en pacientes esquizofrénicos,

la quetiapina fue eficaz para mantener la mejoría clínica al continuar el tratamiento en los

pacientes que mostraron una respuesta inicial, lo cual indica una cierta eficacia a largo plazo.

Trastorno bipolar

En cuatro estudios controlados con placebo que evaluaron dosis de Seroquel de hasta 800

mg al día

para el tratamiento de la manía asociada con el trastorno bipolar (dos estudios

sobre la monoterapia y

dos estudios sobre Seroquel en complemento del tratamiento con litio

o valproato semisódico), no se

observaron diferencias entre los grupos de Seroquel y del

placebo

incidencia

síntomas

extrapiramidales

concomitante

anticolinérgicos.

Los estudios clínicos han demostrado que Seroquel es eficaz en el tratamiento de los

síntomas tanto

positivos como negativos de la esquizofrenia. En un estudio comparativo

con la clorpromazina y en

dos estudios comparativos con el haloperidol, Seroquel mostró

una eficacia similar a corto plazo.

Los estudios clínicos demostraron que, tanto en monoterapia como en forma de un

tratamiento

complementario, Seroquel es eficaz para reducir los síntomas maníacos en

pacientes con trastorno

bipolar. En la última semana, la mediana de la dosis de Seroquel

fue en promedio de

aproximadamente 600 mg al día en los pacientes que respondieron al

tratamiento, y se situó entre

400 y 800 mg al día en alrededor del 85% de ellos.

En cuatro ensayos clínicos en pacientes con episodios depresivos asociados al trastorno

bipolar I o al

trastorno bipolar II, con y sin ciclos rápidos, el 51% de los pacientes tratados

con la quetiapina

consiguieron una mejoría de al menos un 50% de la puntuación total de la

escala MADRS después de 8 semanas, frente al 37% de los pacientes que recibieron el

placebo. El efecto antidepresivo de

Seroquel fue significativo el Día 8 (semana 1). Se

observaron menos episodios de manía durante el

tratamiento con Seroquel que con el

placebo. Al continuar el tratamiento, se mantuvo el efecto

antidepresivo de Seroquel

(duración media del tratamiento: 30 semanas). Seroquel redujo un 49% el

riesgo de

episodios recurrentes de alteración del humor (manía y depresión). Seroquel fue superior al

placebo para tratar los síntomas de ansiedad asociados con la depresión bipolar, según la

evaluación

basada en la variación media de la puntuación total de la escala HAM-A entre el

inicio del estudio y la

semana 8.

En un estudio a largo plazo (hasta 2 años de tratamiento, duración media de la exposición

a la

quetiapina: 191 días) que evaluó la prevención de recidivas en pacientes con episodios

maníacos,

depresivos o mixtos, la quetiapina fue superior al placebo para prolongar el

tiempo hasta la recidiva

de episodios de alteración del humor de cualquier tipo (episodio

maníaco, mixto o depresivo) en

pacientes con trastorno bipolar I. Los números de

pacientes que presentaron un episodio de

alteración del humor fueron de 91 (22.5%) en el

grupo de la quetiapina, 208 (51.5%) en el grupo

placebo y 95 (26.1%) en el grupo tratado

con litio. En los pacientes que respondieron a la quetiapina, al comparar la continuación del

tratamiento con la quetiapina con el cambio al tratamiento con litio, los

resultados indicaron

que el cambio al litio no parece asociarse con una prolongación del tiempo

transcurrido

hasta la recidiva de un episodio de alteración del humor.

En dos estudios sobre la prevención de recidivas que evaluaron la asociación de Seroquel

estabilizadores del humor en pacientes con episodios maníacos, depresivos o mixtos, la

combinación con Seroquel fue superior a la monoterapia con estabilizadores del humor para

prolongar el tiempo

hasta la recidiva de episodios de alteración del humor de cualquier tipo

(maníaco,

mixto

depresivo).

riesgo

recidiva

disminuyó

70%.

Seroquel

administró dos veces al día hasta alcanzar una

dosis diaria total de 400 a 800 mg en

combinación con litio o valproato.

Seguridad clínica

En estudios clínicos a corto plazo controlados con placebo sobre la esquizofrenia y la

manía bipolar,

la incidencia agregada de síntomas extrapiramidales fue similar a la

registrada con el placebo

(esquizofrenia: 7.8% con la quetiapina y 8.0% con el placebo;

manía bipolar: 11.2% con la quetiapina

y 11.4% con el placebo). En los estudios clínicos a

corto plazo controlados con placebo sobre el

trastorno depresivo mayor (TDM) y la

depresión bipolar, las incidencias de síntomas extrapiramidales

fueron mayores con la

quetiapina que con el placebo. En los estudios a corto plazo controlados con

placebo sobre

la depresión bipolar, la incidencia agregada de síntomas extrapiramidales fue del 8.9%

la quetiapina frente al 3.8% con el placebo. En los estudios clínicos a corto plazo

controlados con placebo sobre la monoterapia en el TDM, la incidencia agregada de

síntomas extrapiramidales fue del

5.4% con Seroquel XR y del 3.2% con el placebo. En un

estudio a corto plazo controlado con placebo

sobre la monoterapia en ancianos con TDM,

la incidencia agregada de síntomas extrapiramidales fue

del 9.0% con Seroquel XR y del

2.3% con el placebo. Tanto en la depresión bipolar como en el TDM,

la incidencia de cada

una de las reacciones adversas (p.ej. acatisia, trastorno extrapiramidal, temblor,

discinesia,

distonía, desasosiego, contracciones musculares involuntarias, hiperactividad psicomotora

y rigidez muscular) no superó el 4% en ningún grupo.

En estudios a corto plazo (de 3 a 8 semanas) controlados con placebo sobre el tratamiento

con dosis

fijas (de 50 mg a 800 mg al día), el aumento de peso medio de los pacientes

tratados con la

quetiapina fue de 0.8 kg con la dosis diaria de 50 mg y de 1.4 kg con la de

600 mg (el aumento de

peso fue menor con la dosis diaria de 800 mg), frente a 0.2 kg con

el placebo. El 5.3% de los

pacientes tratados con la dosis diaria de quetiapina de 50 mg y el

15.5% con la de 400 mg

presentaron un aumento de peso ≥7% (menor aumento con las

dosis diarias de 600 y 800 mg), frente

al 3.7% de los pacientes tratados con el placebo.

Los estudios a más largo plazo sobre la prevención de recidivas incluyeron un periodo sin

enmascaramiento

semanas)

durante

cual

pacientes

recibieron

quetiapina, seguido

de un periodo de retirada del medicamento durante el cual los

pacientes fueron aleatorizados para

recibir la quetiapina o un placebo. Los pacientes

aleatorizados a la quetiapina presentaron un

aumento de peso medio durante el periodo sin

enmascaramiento de 2.56 kg y, para la semana 48 del

periodo aleatorizado, un aumento

medio de 3.22 kg frente al peso inicial del periodo sin

enmascaramiento. Los pacientes

aleatorizados al placebo presentaron un aumento de peso medio

durante el periodo sin

enmascaramiento de 2.39 kg y, para la semana 48 del periodo aleatorizado, un

aumento

medio de 0.89 kg frente al peso inicial del periodo sin enmascaramiento.

En los estudios controlados con placebo en pacientes de edad avanzada con psicosis

relacionada

con demencia, la incidencia de reacciones adversas cerebrovasculares por 100

años-paciente no fue

mayor con la quetiapina que con el placebo.

Considerando

todos

estudios

corto

plazo

controlados

placebo

sobre

monoterapia, en los

pacientes con un recuento de neutrófilos inicial ≥ 1.5 x 10

/L, la

incidencia de recuentos de neutrófilos < 1.5 x 10

/L en al menos una ocasión fue del 1.9%

en los pacientes tratados con la quetiapina, frente

al 1.3% con el placebo. Se observó la

misma incidencia de cambios a valores situados entre 0.5 y 1.0

x 10

/L (0.2%) entre los

pacientes tratados con la quetiapina y aquellos que recibieron el placebo.

Considerando

todos los estudios clínicos (controlados con placebo, sin enmascaramiento,

comparativos

con un fármaco de referencia), en los pacientes con un recuento de neutrófilos inicial ≥1.5 x

/L, la incidencia de al menos un recuento de neutrófilos <1.5 x 10

/L fue del 2.9% y la

de al

menos un recuento <0.5 x 10

/L fue del 0.21% en los pacientes tratados con la

quetiapina.

En los estudios clínicos a corto plazo controlados con placebo sobre la administración de

dosis

fijas,

tratamiento

quetiapina

asoció

disminuciones

concentraciones de hormonas

tiroideas en función de la dosis. En los estudios clínicos a

corto plazo controlados con placebo, se

registró la siguiente incidencia de cambios de

posible importancia clínica de las concentraciones de

hormonas tiroideas: T

total: 3.4%

con la quetiapina frente al 0.6% con el placebo; T

libre: 0.7% con

la quetiapina frente al

0.1% con el placebo; T

total: 0.54% con la quetiapina frente al 0.0% con el

placebo; y T

libre: 0.2% con la quetiapina frente al 0.0% con el placebo. La incidencia de cambios de

TSH fue del 3.2% con la quetiapina frente al 2.7% con el placebo. En los estudios a corto

plazo

sobre la monoterapia controlados con placebo, la incidencia de cambios recíprocos de

posible

importancia clínica de la T

y la TSH fue del 0.0% tanto con la quetiapina como con

el placebo,

mientras que en el caso de la T

y la TSH, fue del 0.1% con la quetiapina frente

al 0.0% con el

placebo. Estas variaciones de las concentraciones de hormonas tiroideas no

suelen asociarse con

hipotiroidismo sintomático. La disminución de las concentraciones de

total y libre alcanzó su

máximo en las primeras seis semanas de tratamiento con la

quetiapina, y no se observó una

reducción adicional durante el tratamiento a largo plazo. En

casi todos los casos, los efectos en la T

total y libre fueron reversibles después de la

suspensión del tratamiento con la quetiapina,

independientemente de su duración. En los

ocho pacientes en los que se midieron las

concentraciones de TBG, éstas no cambiaron.

Cataratas / opacidad del cristalino

En un estudio clínico que comparó el potencial cataratógeno de Seroquel (200-800 mg al

día)

de la risperidona (2-8 mg)

en pacientes con

esquizofrenia o trastorno

esquizoafectivo, el porcentaje

de aumentos del grado de opacidad del cristalino no fue

mayor con Seroquel (4%) que con la

risperidona (10%) en los pacientes con una

exposición mínima de 21 meses.

Niños y adolescentes (de 10 a 17 años)

La eficacia y la seguridad de Seroquel se investigaron en un estudio de 3 semanas

controlado con

placebo sobre el tratamiento de la manía (n = 284 pacientes de 10 a 17

años). Alrededor del 45% de

la población examinada padecía además trastorno de

hiperactividad con déficit de atención. Por otro

lado, se llevó a cabo un estudio de 6

semanas controlado con placebo sobre el tratamiento de la

esquizofrenia (n = 222

pacientes de 13 a 17 años). En ambos estudios, se excluyeron los pacientes

que se sabía

que no respondían a Seroquel. El tratamiento con Seroquel se inició con una dosis de

mg al día, que se incrementó a 100 mg/día el día 2; posteriormente se ajustó el tratamiento

hasta

la dosis

deseada

(400-600

mg/día para

manía y

400-800

mg/día para

esquizofrenia), por

incrementos de 100 mg al día administrados dos o tres veces al día.

En el estudio sobre la manía, la diferencia entre las medias de mínimos cuadrados (MC) de

variación de la puntuación total de la escala YMRS frente al valor inicial (fármaco menos

placebo) fue

de -5.21 con la dosis de 400 mg al día de Seroquel y de -6.56 con la dosis de

600 mg al día. Los

porcentajes de respuesta (mejoría de la puntuación de la escala YMRS ≥

50%) fueron del 64% con la

dosis de Seroquel de 400 mg al día, del 58% con la dosis de

600 mg al día y del 37% con el placebo.

En el estudio sobre la esquizofrenia, la diferencia entre las medias de mínimos cuadrados

(MC) de la

variación de la puntuación total de la escala PANSS frente al valor inicial

(fármaco menos placebo)

fue de -8.16 con la dosis de 400 mg al día de Seroquel y de -9.29

con la dosis de 800 mg al día. Ni la

dosis baja (400 mg al día) ni la dosis alta (800 mg al día)

de quetiapina fueron superiores al placebo

en cuanto al porcentaje de pacientes que

mostraron una respuesta (definida como una reducción ≥

30% de la puntuación total de la

escala PANSS frente al valor inicial). Tanto en la manía como en la

esquizofrenia, las dosis

más altas produjeron porcentajes de respuesta numéricamente menores.

Se carece de información sobre el mantenimiento del efecto o la prevención de recidivas en

este grupo de edad.

Una extensión sin enmascaramiento de 26 semanas de los estudios sobre el tratamiento

agudo

(n=380 pacientes), en la que se administraron dosis flexibles de Seroquel de 400 a

800 mg al día,

proporcionó información adicional sobre la seguridad. Se notificaron

elevaciones de la presión arterial

en niños y adolescentes, y la frecuencia de aumento del

apetito y del peso, de síntomas

extrapiramidales y de elevaciones de las concentraciones

séricas de prolactina fue mayor en los

niños y adolescentes que en los adultos (véanse las

secciones “Advertencias y precauciones

especiales de uso” y “Reacciones adversas”).

Síntomas extrapiramidales

En un estudio clínico a corto plazo controlado con placebo sobre la monoterapia, en

adolescentes

esquizofrénicos (de 13 a 17 años), la incidencia agregada de síntomas

extrapiramidales fue del

12.9% con la quetiapina y del 5.3% con el placebo, aunque la

incidencia

reacciones

adversas

individuales

(por

ejemplo,

acatisia,

temblor,

trastorno extrapiramidal, hipocinesia, desasosiego,

hiperactividad psicomotora, rigidez

muscular y discinesia) no superó el 4.1% en ninguno de los

grupos. En un estudio

controlado con placebo a corto plazo sobre la monoterapia en niños y

adolescentes (de 10

a 17 años) con manía bipolar, la incidencia agregada de síntomas

extrapiramidales fue del

3.6% con la quetiapina y del 1.1% con el placebo. En un estudio a largo

plazo sin

enmascaramiento sobre la esquizofrenia y la manía bipolar, la incidencia agregada de

que surgieron durante el tratamiento fue del 10%.

Aumento de peso

En los estudios clínicos a corto plazo en la población pediátrica (de 10 a 17 años), el 17%

de los

pacientes tratados con la quetiapina y el 2.5% de los que recibieron un placebo

presentaron un

aumento de peso ≥ 7%. Tras efectuar el ajuste correspondiente al

crecimiento normal a largo plazo,

se utilizó un aumento de al menos 0.5 desviación

estándar con respecto al valor inicial del índice de

masa corporal (IMC) para definir una

variación de importancia clínica: el 18.3% de los pacientes

tratados con la quetiapina

durante un periodo de al menos 26 semanas cumplieron este criterio.

Suicidio / ideas suicidas y deterioro clínico

En los estudios clínicos a corto plazo controlados con placebo que se efectuaron en

pacientes

pediátricos esquizofrénicos, la incidencia de acontecimientos relacionados

con el suicidio fue del

1.4% (2/147) con la quetiapina y del 1.3% (1/75) con el placebo en los pacientes menores de

18 años.

En los estudios clínicos a corto plazo controlados con placebo en pacientes

pediátricos con manía

bipolar, la incidencia de acontecimientos relacionados con el suicidio

fue del 1.0% (2/193) con la

quetiapina y del 0% (0/90) con el placebo en los pacientes

menores de 18 años.

Propiedades

farmacocinéticas

(Absorción,

distribución,

biotransformación,

eliminación):

La quetiapina muestra una buena absorción y un amplio metabolismo después de la

administración

oral. La administración con alimentos no afecta considerablemente la

biodisponibilidad de la

quetiapina. La quetiapina se une a las proteínas plasmáticas en

aproximadamente

83%.

concentraciones

molares

metabolito

activo

norquetiapina

estado

equilibrio

concentraciones

quetiapina. Las vidas medias de eliminación de la quetiapina y de la

norquetiapina son de

aproximadamente 7 y 12 horas, respectivamente.

Los estudios clínicos demostraron que Seroquel es eficaz cuando se administra dos veces

al día.

Esto fue confirmado por los resultados de un estudio de tomografía por emisión de

positrones (PET)

que determinó que la ocupación de los receptores de quetiapina, 5HT

dopamina D

se mantiene

durante un periodo de hasta 12 horas tras la administración de

la quetiapina.

La farmacocinética de la quetiapina y de la norquetiapina son lineales en el intervalo de

dosis

aprobado y la quetiapina presenta las mismas propiedades farmacocinéticas en los

varones y en las

mujeres.

La depuración media de la quetiapina en personas de edad avanzada es aproximadamente

un 30% a

50% menor que la registrada en adultos de 18 a 65 años.

La depuración plasmática media de la quetiapina disminuyó aproximadamente un 25% en

sujetos con

disfunción renal grave (depuración de creatinina inferior a 30 ml/min/ 1.73 m

en sujetos con

disfunción hepática (cirrosis alcohólica estable), pero los valores individuales

se encontraron dentro de los límites normales. La fracción molar media de la dosis de

quetiapina libre y del metabolito plasmático activo norquetiapina que se excreta en la orina

es inferior al 5%.

La quetiapina se metaboliza considerablemente ya que después de la administración de

quetiapina

radiactiva, el compuesto original representa menos del 5% de las sustancias

relacionadas con el

fármaco detectadas en forma intacta en la orina y las heces. Alrededor

del 73% de la radiactividad se

excreta en la orina y el 21% en las heces. La depuración

plasmática media de la quetiapina disminuye

aproximadamente un 25% en los sujetos con

disfunción hepática (cirrosis alcohólica estable). Dado

que la quetiapina se metaboliza

considerablemente en el hígado, se prevén mayores concentraciones

plasmáticas en la

población con disfunción hepática, por lo que puede ser necesario ajustar la dosis

en tales

pacientes (véase la sección “Posología y forma de administración”).

Las investigaciones in vitro demostraron que la CYP3A4 es la principal forma del

citocromo

P450

responsable

metabolismo

quetiapina.

formación

eliminación de la norquetiapina son

mediadas principalmente por la CYP3A4.

En un estudio de dosis múltiples que se realizó en voluntarios sanos para evaluar la

farmacocinética

de la quetiapina administrada antes del tratamiento con el ketoconazol y

durante el mismo, la

administración concomitante produjo un aumento de los valores

medios de C

y ABC (área bajo la

curva de la concentración plasmática en función del

tiempo) de la quetiapina del 235% y 522%,

respectivamente, con una disminución

correspondiente del 84% de la depuración oral media. En

promedio, la vida media de la

quetiapina aumentó de 2.6 a 6.8 horas, mientras que el t

medio

siguió igual.

Se determinó que la quetiapina y varios de sus metabolitos (incluida la norquetiapina) son

inhibidores

débiles in vitro de las actividades de las formas 1A2, 2C9, 2C19, 2D6 y 3A4 del

citocromo P450

humano. Esta inhibición del CYP in vitro se observa con concentraciones

aproximadamente 5 a 50 veces mayores que las alcanzadas después de la administración

de 300 a 800 mg al día en seres

humanos. En vista de estos resultados in vitro, es poco

probable que la administración concomitante

de la quetiapina con otros medicamentos

produzca una inhibición clínicamente significativa del

metabolismo del otro medicamento

mediado por las enzimas del citocromo P450. Los estudios en

animales indican que la

quetiapina puede tener efectos inductores en las enzimas del citocromo

P450. No obstante,

en un estudio específico sobre interacciones en pacientes psicóticos, no se

observó ningún

aumento de la actividad del citocromo P450 tras la administración de la quetiapina.

Niños y adolescentes (de 10 a 17 años)

Se recogieron datos farmacocinéticos en 9 niños de 10 a 12 años de edad y en 12

adolescentes

tratados con 400 mg de quetiapina dos veces al día. En el estado de

equilibrio,

concentraciones

plasmáticas

compuesto

original,

quetiapina,

normalizadas en función de la dosis en niños y

adolescentes (10-17 años) fueron en

general similares a las observadas en adultos, aunque la C

medida en niños se situó

en el límite superior del intervalo registrado en adultos. El ABC y la C

metabolito

activo, norquetiapina, aumentaron respectivamente un 62% y un 49% en niños (10-12

años) y un 28% y un 14% en adolescentes (13-17 años), con respecto a adultos.

Datos de toxicidad preclínica

No se encontraron signos de poder genotóxico en una serie de estudios de genotoxicidad in

vitro

vivo.

animales

laboratorio

grados

exposición

clínicamente

pertinentes, se observaron

las siguientes desviaciones, que aún no han sido confirmadas

por la investigación clínica a largo

plazo: en ratas, se ha observado un depósito de

pigmento en la tiroides; en macacos de Java

(Macaca fascicularis), hipertrofia de las células

foliculares tiroideas, disminución de las

concentraciones plasmáticas de T

, disminución de

la concentración de hemoglobina y disminución

de los recuentos de eritrocitos y de

leucocitos; y en perros, opacidad del cristalino y cataratas (sobre

la cuestión de las

cataratas y la opacidad del cristalino, véase la sección “Propiedades

farmacodinámicas”).

Habida cuenta de estas consideraciones, los beneficios del tratamiento con la

quetiapina

deben sopesarse en función de los riesgos para la seguridad del paciente.

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Fecha de aprobación/ revisión del texto: 31 de enero de 2018.

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