FENITOÍNA SÓDICA

Información principal

  • Denominación comercial:
  • FENITOÍNA SÓDICA
  • Dosis:
  • 50 mg/mL
  • formulario farmacéutico:
  • Solución para inyección IV, IM.
  • Usar para:
  • Humanos
  • Tipo de medicina:
  • medicamento alopático

Documentos

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Localización

  • Disponible en:
  • FENITOÍNA SÓDICA
    Cuba
  • Idioma:
  • español

Otros datos

Estado

  • Fuente:
  • CECMED - Autoridad Reguladora de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos - Cuba
  • Número de autorización:
  • m09099n03
  • última actualización:
  • 10-05-2018

Ficha Técnica

RESUMEN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL PRODUCTO

Nombre del producto:

FENITOÍNA SÓDICA

Forma farmacéutica:

Solución para inyección IV, IM.

Fortaleza:

50 mg/mL

Presentación:

Estuche por 10 bandejas con 10 ampolletas

de vidrio ámbar con 5 mL cada una.

Titular del Registro Sanitario,

país:

LABORATORIOS ROTIFARMA S.A., Madrid, España.

Fabricante, país:

CIRON DRUGS AND PHARMACEUTICALS PVT. LTD.,

Dist. Thane, Maharashtra, India.

Número de Registro Sanitario:

M-09-099-N03

Fecha de Inscripción:

11 de mayo de 2009

Composición:

Cada mL contiene:

Fenitoína sódica

50,0 mg

Propilenglicol

Etanol

40% p/v

10 % v/v

Agua para inyección

Plazo de validez:

36 meses

Condiciones de

almacenamiento:

Almacenar por debajo de 30 °C. Protéjase de la luz.

Indicaciones:

Control del estado epiléptico y prevención de los temblores que ocurren durante o

después de una neurocirugía.

Tratamiento de ciertas arritmias cardíacas, particularmente aquellas que no responden

a agentes antiarrítmicos convencionales.

Contraindicaciones:

Pacientes con conocida hipersensibilidad a la fenitoína.

Pacientes con bradicardia, bloqueo seno-atrial, segundo y tercer grado de bloqueo AV

o síndrome de Adams-Stokes.

La administración intra-arterial debe ser evitada en vista del alto pH de la preparación.

Precauciones:

Generales: Fenitoína no está indicada en crisis de ausencia (pequeño mal). En casos

de coexistir crisis tónico clónicas (gran mal) y crisis de ausencia (pequeño mal), está

indicada la terapia combinada.

Fenitoína no está indicada en aquellas crisis que sean secundarias a hipoglucemia u

otras

causas

origen

metabólico.

estos

casos

deben

llevarse

cabo

procedimientos

diagnósticos

pertinentes.

signos

toxicidad

más

notables

asociados con el uso intravenoso del medicamento son colapso cardiovascular y/o

depresión

sistema

nervioso

central.

Puede

ocurrir

hipotensión

cuando

medicamento es administrado rápidamente por vía intravenosa. La velocidad de la

administración es muy importante; no debe excederse de 50 mg por minuto en adultos

y de 1-3 mg/kg/minuto en neonatos y niños. A esta velocidad, la toxicidad debe

minimizarse.

Cuando

medicamento

administra

vía

intravenosa,

usualmente

ocurre

hipotensión.

Fenitoína debe de usarse con precaución en pacientes con hipotensión e insuficiencia

miocárdica severa.

La ruta intramuscular no se recomienda para el tratamiento de crisis epilépticas ya que

los niveles séricos

de fenitoína

rango

terapéutico no

se podrán alcanzar

fácilmente con dosis y métodos de administración utilizados normalmente. En el

tratamiento del status epiléptico es recomendable la ruta intravenosa debido a que

existe un retardo en la absorción cuando se administra por vía intramuscular. La

administración de medicamentos antiepilépticos no debe suspenderse abruptamente

por la posibilidad de incremento de frecuencia de aparición de crisis convulsivas,

incluyendo estado epiléptico. Cuando a juicio del clínico se requiera disminuir la dosis,

suspender su administración o realizar cambio de esquema terapéutico por otro

medicamento anticonvulsivante, deberá realizarse de modo gradual. Sin embargo, en

casos

aparición

reacciones

alérgicas

hipersensibilidad

tras

administración,

puede

necesaria

sustitución

rápida

otra

alternativa

terapéutica. En tal caso, el nuevo medicamento no debe ser perteneciente a uno de la

familia de las hidantoínas.

Un porcentaje pequeño de sujetos han mostrado ser metabolizadores lentos. El

metabolismo lento parece estar relacionado con baja disponibilidad enzimática, siendo

un fenómeno que carece de inducción hepática y que parece estar determinado

genéticamente (polimorfismo).

ingesta

aguda

alcohol

puede

originar

incremento

las concentraciones

sanguíneas de fenitoína, mientras que el consumo crónico puede producir disminución

de sus concentraciones.

Efecto

cardiovascular:

Reacciones

cardiotóxicas

severas

fatalidades

sido

reportadas con depresión atrial y ventricular y fibrilación ventricular. Complicaciones

severas se encuentran más comúnmente en personas de edad avanzada o en

pacientes gravemente enfermos.

Efecto en el sistema nervioso central: Las concentraciones sanguíneas elevadas de

fenitoína por encima de su rango terapéutico pueden originar cuadros confusionales

conocidos

como

“delirium”,

“psicosis”

“encefalopatía”,

ocasiones

disfunción

cerebelar

irreversible.

acuerdo

anterior,

recomienda

realizar

determinaciones de niveles sanguíneos ante la aparición de datos de toxicidad. La

reducción de dosis en el esquema de tratamiento con fenitoína está indicada cuando

los niveles sanguíneos tienen altas concentraciones; en caso de persistencia de la

sintomatología se recomienda suspensión del tratamiento.

Efecto hematopoyético: Se han reportado casos que sugieren una relación causal

entre el empleo de fenitoína y la aparición de linfadenopatía (local o generalizada)

incluyendo hiperplasia nodular benigna, pseudolinfoma, linfoma y enfermedad de

Hodgkin. Aunque no se ha establecido una relación causa efecto, la aparición de linfa-

denopatía hace necesaria la determinación de ausencia de patología de los nódulos

linfáticos. El involucramiento de los nódulos linfáticos puede con o sin síntomas que

sean similares a los de la enfermedad del suero, por ejemplo, fiebre, erupción cutánea

e involucramiento hepático. En casos de aparición de linfadenopatía, se requiere

seguimiento y vigilancia durante periodos adicionales, debiendo realizar el control de

las crisis convulsivas con un tratamiento alternativo.

Se ha reportado la aparición de casos de macrocitosis y de anemia megaloblástica

que responden habitualmente a tratamiento con ácido fólico. En caso de añadir ácido

fólico al esquema de tratamiento con fenitoína, puede haber disminución del control de

las crisis.

Efectos hepáticos/inmunológicos: El hígado es el principal sitio de biotransformación

de fenitoína. Los pacientes con disminución de la función hepática, pacientes ancianos

o aquellos con enfermedad grave, pueden presentar signos de toxicidad.

Se han reportado casos, en raras ocasiones fatales, de hepatitis tóxica y daño

hepático. También se ha reportado la aparición de casos de hepatotoxicidad aguda,

incluyendo casos infrecuentes de insuficiencia hepática aguda. Estos casos se han

asociado a la aparición de un síndrome de hipersensibilidad caracterizado por fiebre,

erupción cutánea y linfadenopatía que se presenta habitualmente dentro de los

primeros

meses

tratamiento.

Otras

manifestaciones

comunes

incluyen

artralgias,

erupción

cutánea,

ictericia,

hepatoesplenomegalia,

elevaciones

niveles de transaminasas hepáticas, leucocitosis y eosinofilia. El curso clínico de la

hepatotoxicidad con fenitoína va desde la recuperación rápida hasta desenlaces

fatales.

estos

pacientes

presentan

hepatotoxicidad,

está

indicada

suspensión del tratamiento y no readministrarlo.

Varios reportes de casos individuales que puede existir incremento del riesgo, aunque

bajo, de la incidencia de reacciones de hipersensibilidad, incluyendo erupción cutánea

y hepatotoxicidad en poblaciones de raza negra.

Efecto en el sitio de inyección: Ha ocurrido irritación e inflamación en los tejidos

suaves en el sitio de inyección con o sin extravasación de la fenitoína I.V. La irritación

tejido

suave

puede

variar

desde

leve

sensibilidad

hasta

necrosis

extensiva, gangrenación y en raras ocasiones ha ocasionado amputación. Debe de

evitarse la administración inadecuada incluyendo inyección subcutánea o perivascular.

Efectos tegumentarios: Se debe interrumpir la administración de fenitoína en caso de

aparición de erupción cutánea.

Si la erupción cutánea es de tipo exfoliativo, purpúrico o buloso, o si se sospecha de

lupus eritematoso, síndrome de Stevens-Johnson, o necrólisis epidérmica tóxica, no

debe continuarse con la administración de este medicamento y debe considerarse

alguna alternativa de tratamiento. Si la erupción cutánea es leve (tipo sarampión o

escarlatiniforme), se debe continuar con el tratamiento una vez que la erupción haya

desaparecido. Si éste aparece nuevamente al administrar otra vez el medicamento,

está contraindicada la administración de fenitoína.

Reportes en la literatura sugieren que la combinación de fenitoína, radiación craneal y

disminución

gradual

dosis

esteroides,

pueden

acompañarse

desarrollo de eritema multiforme y/o síndrome de Stevens-Johnson, y/o necrólisis

epidérmica tóxica.

Efectos metabólicos: En vista de la aparición de reportes aislados que asocian el

empleo de fenitoína con agravamiento de cuadros de porfiria, debe tenerse cuidado

con el empleo de este medicamento en pacientes con esta condición. Se ha reportado

hiperglucemia como resultado de las acciones inhibitorias de liberación de la insulina

por acción del medicamento. La fenitoína, también puede elevar las concentraciones

séricas de glucosa en pacientes diabéticos.

Efectos sobre la capacidad de conducir y operar maquinaria: Durante el tratamiento no

deben

conducir

vehículos

operar

maquinaria

potencialmente

peligrosa

hasta

establecer que el tratamiento no afecta estas capacidades.

Embarazo y lactancia:

Embarazo:

Varios

reportes

sugieren

asociación

entre

fármacos

anticonvulsivos por mujeres con epilepsia y una frecuencia más alta de defectos

congénitos en los hijos nacidos de estas mujeres. La información es más extensa en lo

que respecta a la fenitoína y el fenobarbital, pero éstos también son los fármacos

anticonvulsivos

prescritos

más

comúnmente.

número

menor

reportes

sistemáticos o anecdóticos sugieren una posible relación semejante entre el uso de

todos los fármacos anticonvulsivos conocidos.

No puede considerarse que los reportes que sugieren una frecuencia más alta de

defectos congénitos en los hijos de mujeres epilépticas tratadas con fármacos sean

adecuados para probar una relación definida de causa y efecto. Hay problemas

metodológicos

intrínsecos

obtención

datos

adecuados

sobre

teratogenicidad de fármacos en humanos. Los factores genéticos o la propia afección

epiléptica podrían ser más importantes que la farmacoterapia como causas de los

defectos congénitos. La gran mayoría de las madres bajo tratamiento con anticonvul-

sivos

lactantes

normales.

importante

señalar

fármacos

anticonvulsivos no deben ser descontinuados en las pacientes en quienes el fármaco

sea administrado para prevenir ataques significativos, debido a la fuerte posibilidad de

precipitar el status epilepticus acompañado por hipoxia y posible amenaza para la

vida. En los casos individuales donde la severidad y la frecuencia del trastorno

convulsivo sean tales que la supresión de la medicación no plantee una amenaza seria

para las pacientes, la descontinuación del fármaco puede ser considerada antes,

durante el embarazo y después del mismo, aunque no puede decirse con alguna

confianza que incluso las convulsiones leves no representen algún riesgo para el

embrión

feto

desarrollo.

médico

prescriptor

deseará

sopesar

estas

consideraciones en el tratamiento o asesoramiento de mujeres epilépticas con poten-

cial reproductivo.

Además de los reportes de una frecuencia más alta de malformaciones congénitas

como labio/paladar hendido y malformaciones cardiacas en los hijos de mujeres que

reciben

fenitoína

otros

fármacos

anticonvulsivos,

habido

reportes

síndrome hidantoínico fetal. Éste consiste en deficiencia del crecimiento prenatal,

microcefalia y deficiencia mental en los niños nacidos de madres que han recibido

fenitoína, barbitúricos, alcohol o trimetadiona. Sin embargo, todas estas características

están

interrelacionadas

frecuentemente

asociadas

retardo

crecimiento

intrauterino por otras causas.

Han habido algunos reportes aislados de cánceres, incluso neuroblastoma, en niños

cuyas

madres

recibieron

fenitoína

durante

embarazo.

alto

porcentaje

pacientes presenta aumento de la frecuencia de los ataques convulsivos durante el

embarazo, a causa de la alteración de la absorción o el metabolismo de la fenitoína.

La medición periódica de las concentraciones séricas de fenitoína es en especial útil

en el tratamiento de una paciente epiléptica embarazada como guía para el ajuste

apropiado de la dosis. Sin embargo, probablemente estará indicada la restauración de

la dosis original después del parto.

Se han reportado defectos neonatales de la coagulación dentro de las primeras 24

horas en bebés nacidos de madres epilépticas que reciben fenobarbital y/o fenitoína.

demostrado

vitamina

previene

corrige

este

defecto,

recomendado administrarla a la madre antes del alumbramiento y al neonato después

del parto.

Lactancia: No se recomienda la lactancia materna en mujeres que estén tomando este

medicamento, debido a que en apariencia la fenitoína se secreta en concentraciones

bajas en la leche en humanos. La concentración de fenitoína en la leche materna es

aproximadamente

tercio

concentración

plasmática

materna

correspondiente.

Interacciones e incompatibilidades:

Los medicamentos que pueden incrementar la concentración de fenitoína en el plasma

reduciendo su metabolismo son: cloramfenicol, disulfiram, fenilbutazona, salicilatos,

clorodiazepóxido,

fenotiazinas,

diazepam,

estrógenos,

etosuximida,

halotano,

metilfenidato,

trimetadiona,

mefenitoina,

sulfonamidas,

cimetidina,

isoniazida,

ranitidina, fluconazol, ketoconazol, miconazol.

Los medicamentos que pueden disminuir la concentración de fenitoína en el plasma

son:

carbamazepina,

reserpina,

bleomicina,

carboplatin,

carmustina,

cisplatino,

metotrexate, vinblastine, ácido fólico, calcio folinato, rifampicin. La concentración de

fenitoína en plasma también puede ser reducida mediante el uso concomitante del

remedio con Hypericum perforatum.

Los medicamentos que lo mismo pueden incrementar o disminuir la concentración de

fenitoína

plasma

son:

barbitúricos,

ácido

valproico

valproato

sodio,

ciprofloxacina, primidona.

La succión de alcohol aguda puede aumentar la concentración de fenitoína en el

plasma, mientras que su uso crónico puede disminuirla.

Los antidepresivos tricíclicos, el haloperidol, los inhibidores monoamina oxidasa y los

tioxantenes pueden precipitar temblores en pacientes susceptibles, siendo necesario

un ajuste de la dosis de fenitoína.

fenitoína

daña

eficacia

algunos

medicamentos,

incluyendo:

anticonvulsivantes,

corticosteroides,

anticoagulantes

cumarinicos,

ciclosporina,

dacarbazina,

vitamina

digoxina,

disopiramida,

doxicilina,

furosamida,

L-dopa,

mexiletine, estrógenos, anticonceptivos orales, quinidina, succinimida y xantines.

Se aconseja cautela cuando se usa nifedipino o verapamilo de forma concurrente con

fenitoína. Todos son medicamentos con alta unión a las proteínas plasmáticas, por

tanto pueden ocurrir cambios en las concentraciones de estos medicamentos en el

plasma.

La fenitoína puede incrementar los niveles de glucosa en sangre y por tanto puede ser

necesario el ajuste de la dosis de insulina o del agente anti diabético oral.

El uso concurrente de fenitoína y diazoxide puede disminuir la eficacia de la fenitoína

y el efecto hiperglucémico del diazoxide, por lo que no se recomienda.

El uso de fenitoína intravenosa en pacientes que toman dopamina puede producir

súbita hipotensión y bradicardia. Aquí parece haber una dosis dependencia. Si el anti

convulsivante es necesario durante la terapia con dopamina, debe considerarse un

alternativo de la fenitoína.

El uso concurrente de fenitoína intravenosa con lignocaina o beta bloqueadores puede

producir

efectos

depresivos

cardíacos

aditivos.

fenitoína

puede

también

incrementar el metabolismo de la lignocaina.

Existen muchos medicamentos que pueden incrementar o disminuir los niveles séricos

o que puedan afectar a la fenitoína. Las determinaciones de los niveles de fenitoína

son especialmente útiles cuando se sospecha una interacción medicamentosa. Las

interacciones

medicamentosas

más

comúnmente

ocurridas

mencionan

continuación.

Medicamentos que pueden incrementar los niveles de fenitoína: Varios medicamentos

pueden causar incremento de las concentraciones de fenitoína, ya sea por disminución

de su metabolismo hepático por los sistemas microsomales CYP450 y CYP2C19 (por

ejemplo, dicumarol, disulfiram, omeprazol y ticlopidina); mediante competición por la

unión

proteínas

(por

ejemplo,

salicilatos,

sulfisoxazol,

tolbutamida)

combinación de ambos mecanismos (por ejemplo, fenilbutazona y valproato sódico).

La tabla 1 resume los medicamentos que potencialmente pueden causar incrementos

de las concentraciones de fenitoína.

Tabla 1.

Clases de medicamentos

Medicamentos de cada clase

Alcohol (ingesta aguda)

Agentes analgésicos/

azapropazona

antiinflamatorios

fenilbutazona, salicilatos

Anestésicos

halotano

Agentes antibacterianos

cloramfenicol

eritromicina

isoniacida

sulfonamidas

Anticonvulsivantes

felbamato, succinimidas

Agentes antifúngicos

amfotericina B

fluconazol, ketoconazol,

miconazol, itraconazol

Benzodiazepinas/psicotrópicos

clordiacepóxido

diazepam, disulfiram,

metilfenidato, trazodona,

viloxacina

Agentes bloqueadores de

amiodarona, dicumarol

canales de calcio/agentes

diltiazem, nifedipina

cardiovasculares

ticlopidina

Antagonistas H

cimetidina, estrógenos

Hormonas

Agentes hipoglucemiantes

orales

tolbutamida

Inhibidores de la bomba

de protones

omeprazol

Inhibidores de recaptura de

fluoxetina

serotonina

fluvoxamina, sertralina

Medicamentos que pueden disminuir los niveles de fenitoína: La tabla 2 resume los

medicamentos que potencialmente pueden disminuir las concentraciones plasmáticas

de fenitoína.

Tabla 2.

Medicamentos en cada

Clase de medicamentos

clase (ejemplos)

Alcohol (ingesta crónica)

Agentes antimicrobianos

rifampicina

Anticonvulsivantes

vigabatrina

Agentes antiulcerosos

sucralfato

Broncodilatadores

teofilina

Agentes cardiovasculares

reserpina

Hipoglucemiantes orales

diazóxido

El hidroclorhidrato de melindrona contiene iones de calcio los cuales interfieren con la

absorción de la fenitoína. La ingestión al mismo tiempo de fenitoína con preparaciones

con calcio, incluyendo preparaciones antiácidas que contienen calcio, deben ser

retiradas para prevenir problemas de absorción.

Medicamentos que pueden tanto incrementar como disminuir los niveles de fenitoína:

La tabla 3 resume las clases de medicamentos que pueden ocasionar incrementos o

descensos de las concentraciones de fenitoína.

Tabla 3.

Clase de

Medicamentos en

medicamentos

cada clase (ejemplos)

Anticonvulsivantes

carbamazepina, fenobarbital,

valproato de sodio,

ácido valproico

Agentes antineoplásicos

tenipósido

Agentes psicotrópicos

clordiacepóxido, diazepam

En forma similar, el efecto de la fenitoína sobre las concentraciones séricas de

carbamazepina, fenobarbital, ácido valproico y valproato de sodio es impredecible.

Medicamentos cuyos niveles o acciones pueden afectarse con el empleo de fenitoína:

La tabla 4 resume las clases de medicamentos cuyos niveles sanguíneos o efectos

pueden afectarse con el empleo de fenitoína.

Tabla 4.

Clase de medicamentos

Medicamentos de cada clase

(ejemplos)

Agentes antibacterianos

doxiciclina, praziquantel

rifampicina, tetraciclina

Anticonvulsivantes

lamotrigina

Agentes antimicóticos

azoles

Agentes antineoplásicos

tenipósido

Bloqueadores de

digotoxina,

canales de calcio/agentes

nicardipina

cardiovasculares

nimodipina, quinidina

verapamilo

Corticosteroides

Anticoagulantes cumarínicos

Diuréticos

furosemida

Hormonas

estrógenos

contraceptivos orales

Hiperglucemiantes

diazóxido

Agentes bloqueadores

alcuronio, pancuronio

neuromusculares

vecuronio

Analgésicos narcóticos

metadona

Agentes hipoglucemiantes

clorpropamida, gliburida

orales

tolbutamida

Psicotrópicos y

clozapina, paroxetina

antidepresivos

sertralina

Vitamina D

Aunque no existe una interacción verdadera con los antidepresivos tricíclicos, los

cuales pueden precipitar ataques en pacientes susceptibles, puede ser necesario

ajustar la dosis de fenitoína.

Interacción medicamentosa entre Alimentación Enteral/ Preparaciones Nutricionales

Reportes de la literatura sugieren que pacientes que han recibido preparados para

nutrición

enteral

suplementos

nutricionales

relacionados,

tienen

niveles

plasmáticos de fenitoína menores a los esperados.

tanto,

recomienda

fenitoína

debe

administrada

concomitantemente con alimentación enteral.

El monitoreo de los niveles de fenitoína en suero deberán ser más frecuentes en estos

pacientes.

- Efectos secundarios:

Organismo en general: Reacciones anafilactoides y anafilaxia.

Sistema cardiovascular: Se ha observado hipotensión.

Sistema nervioso central: Los signos de toxicidad más comunes asociados con el

tratamiento

fenitoína

refieren

este

sistema

habitualmente

proporcionales con la dosis. Éstos incluyen nistagmus, ataxia, disartria, disminución de

la coordinación y confusión mental.

También se han observado mareo, insomnio, nerviosismo transitorio, contracciones

motoras, parestesia, somnolencia y cefalea. También ha habido raras veces reportes

de discinesias inducidas por fenitoína, incluyendo corea, distonía, temblores, asterixis,

similares a los provocados por fenotiazina y otros medicamentos neurolépticos. Se ha

observado

polineuropatía

principalmente

sensitiva

pacientes

reciben

tratamiento con fenitoína por un tiempo prolongado.

Tejido

conectivo:

Deformidad

rasgos

faciales,

ensanchamiento

labios,

hiperplasia gingival, hipertricosis, enfermedad de Peyronie.

Sistema

gastrointestinal:

Náuseas,

vómito,

estreñimiento,

hepatitis

tóxica

daño

hepático.

Sistema hematopoyético: En raras ocasiones se han reportado complicaciones a nivel

hematopoyético,

algunas

veces

fatales

asociación

administración

fenitoína.

Éstas

incluido

trombocitopenia,

leucopenia,

granulocitopenia,

agranulocitosis y pancitopenia, con o sin depresión de la médula ósea. Se han

reportado

casos

macrocitosis

anemia

megaloblástica.

informado

linfadenopatía, incluyendo hiperplasia benigna de ganglios linfáticos, pseudolinfoma,

linfoma y enfermedad de Hodgkin (véase Precauciones generales).

Inmunológico:

Síndromes

hipersensibilidad,

lupus

eritematoso

sistémico,

periarteritis

nodosa

trastornos

inmunoglobulinas

(véase

Precauciones

generales).

Sitio de inyección: Se ha reportado, con o sin extravasación de fenitoína I.V., irritación

local,

inflamación,

sensibilidad,

necrosis

gangrenamiento

(véase

Precauciones

generales).

Piel y anexos: Manifestaciones dermatológicas, algunas veces acompañadas con

fiebre, han incluido erupción es carlatiforme o morbiliforme. El más común es la

erupción morbiliforme (tipo sarampión); otro tipo de dermatitis son muy raras. Otras

formas más serias, que pueden ser fatales incluyen dermatitis bulosa, exfoliativa o pur-

púrica, lupus eritematoso, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica

(véase

Precauciones

generales)

Órganos

sentidos:

Alteraciones

percepción del gusto.

Sobredosis:

Se estima que la dosis letal en el adulto es de 2 a 5 g. Los síntomas iniciales de

toxicidad son: ataxia, nistagmus y disartria. Otros signos son tremor, hiperreflexia,

somnolencia, mareo, letargia, habla incongruente, visión borrosa, náusea y vómito. El

paciente puede llegar a estar comatoso y con hipotensión. La muerte es debida a

depresión respiratoria y circulatoria.

Existen marcadas variaciones entre los sujetos con relación a los niveles séricos de

fenitoína en los que se presenta toxicidad. El nistagmus o la lateropulsión usualmente

aparecen con un nivel de 20 mcg/ml, la ataxia con 30 mcg/ml, se observan letargia y

disartria cuando los niveles en suero son mayores de 40 mcg/ml, pero se ha informado

de pacientes con niveles tan elevados como 50 mcg/ml que no han tenido evidencia

de toxicidad. Se han consumido hasta 25 veces la dosis terapéutica resultando en

niveles séricos mayores a 100 mcg/mL, con recuperación completa.

Tratamiento: El tratamiento es inespecífico ya que no existe un antídoto conocido.

Sin embargo, es recomendable la observación cuidadosa de los sistemas respiratoria

y circulatoria, así como la administración de las medidas adecuadas de soporte. La

hemodiálisis puede ser considerada ya que la fenitoína no se adhiere completamente

a las proteínas

plasma.

exanguinotransfusión

total

sido

usada

tratamiento de intoxicación severa de pacientes pediátricos.

En caso de sobredosificación aguda debe tenerse presente la posibilidad de la

presencia de otros depresores del SNC, incluyendo el alcohol.

Posología:

Cada inyección de fenitoína intravenosa debe de ser precedida por un bolo de solución

salina y seguida por administración de solución salina estéril a través de la misma

aguja o catéter IV para evitar irritación venosa debido a la alcalinidad de la solución.

Administración por infusión: Ésta debe ser diluida en 50-100 ml de solución salina

normal,

exceder

concentración

final

mg/ml.

Debe

administrarse

inmediatamente después de su preparación y completada al menos una hora después

(la mezcla no debe de ser refrigerada). Debe de utilizarse un filtro en línea (0.22-0.50

micrones). Cada inyección de fenitoína intravenosa debe de ser precedida por la

administración de un bolo de solución salina y seguida por administración de solución

salina estéril a través de la misma aguja o catéter para evitar la irritación venosa

debido a la alcalinidad de la solución.

El producto para administración parenteral, debe ser inspeccionado visualmente para

valorar la presencia de micropartículas o decoloraciones antes de su administración.

Tanto

la fenitoína

como

mezcla

pueden

utilizar

mientras

permanezca

nebulosidad y precipitados.

La mezcla diluida de infusión (fenitoína más solución salina normal) no debe ser

refrigerada. Si la fenitoína parenteral sin diluir se refrigera o congela, se puede formar

un precipitado; esto debe disolverse después de que la solución

se coloque a

temperatura ambiente, en el caso de que el producto todavía sea adecuado para uso.

Una coloración amarillenta puede desarrollarse, sin embargo, esto no reduce la

potencia del efecto de la solución.

En adultos, la dosis no debe de exceder de 50 mg/minuto y de 1-3 mg/kg/min en

neonatos y niños. Existe un margen de seguridad relativamente reducido entre la dosis

tóxica y el efecto terapéutico completo.

En aquellas ocasiones que se necesite la administración intramuscular (como en

pacientes comatosos en post-operatorio), se debe administrar una dosis suficiente por

vía intramuscular para mantener los niveles séricos dentro del rango terapéutico.

Cuando se regresa a la dosis oral después haber utilizado la vía intramuscular, debe

ajustarse la dosis oral para compensar la lenta y continua absorción intramuscular

para evitar síntomas tóxicos. Para evitar acumulación medicamentosa debido a la

absorción de los depósitos musculares, se recomienda que para la primera semana de

haber regresado al tratamiento con fenitoína oral, la dosis debe reducirse a la mitad de

la dosis original (un tercio de la dosis intramuscular).

Status epilepticus: En el adulto, la dosis intravenosa inicial es de 10-15 mg/kg y debe

administrarse

lentamente

exceder

minuto

(requiriendo

aproximadamente 20 minutos en un adulto de 70 kg de peso). La dosis de inicio, debe

ser seguida de una dosis de mantenimiento de 100 mg en forma oral o intravenosa

cada 6 a 8 horas.

La absorción de fenitoína en los neonatos y niños puede ser incierta después de su

administración oral. Una dosis de inicio de 15 a 20 mg/kg de fenitoína intravenosa

usualmente produce concentraciones en el suero con un rango terapéutico aceptable

(1,020 mcg/ml). El medicamento debe ser administrado lentamente y no exceder de 1-

3 mg/kg/min.

En el manejo del status epilepticus, es recomendable efectuar medición de los niveles

de fenitoína en suero para establecer posteriormente la dosis de mantenimiento, así

como

vigilancia

continua

presión

arterial

electrocardiograma.

Debe

vigilarse al paciente por la posible presencia de signos de depresión respiratoria.

Algunos otros medicamentos concomitantes pueden ser necesarios para un rápido

control de las crisis como son las benzodiazepinas como el diazepam o barbitúricos de

acción corta en forma intravenosa, debido a la lenta administración requerida de

fenitoína.

En caso de no ser controladas las crisis se deben considerar otros anticonvulsivantes,

barbitúricos intravenosos, anestesia general u otros manejos apropiados.

La administración intramuscular no debe ser utilizada en el status epiléptico ya que

para alcanzar

sus niveles pico requieren de aproximadamente 24

horas

(véase

Precauciones generales).

Neurocirugía: La dosis profiláctica es de 100-200 mg (2 a 4 ml) intramuscular, con

intervalos

horas,

mientras

dure

cirugía

continuar

durante

periodo

postoperatorio. Cuando sea necesaria la administración intramuscular en pacientes

con dosis previamente estables por vía oral, es necesario efectuar ajustes compen-

satorios en la dosis para mantener niveles séricos terapéuticos. Cuando se utiliza la

administración

intra-

muscular, el medicamento deberá administrarse por inyección intramuscular profunda.

Es necesario que la dosis intramuscular sea 50% mayor que la requerida por vía oral

para mantener estos niveles. Cuando el paciente se reintegre a la administración oral,

la dosis debe reducirse al 50% de la original por vía oral durante una semana, para

prevenir niveles en suero excesivos, debido a la liberación sostenida a partir del tejido

intramuscular.

Si el paciente requiere más de una semana de administración de fenitoína I.M., deben

evaluarse vías alternas de administración, por ejemplo a través de una sonda gástrica.

Para periodos menores de una semana, el paciente al que se le administró vía I.M.

debe recibir la mitad de la dosis original durante el mismo periodo de tiempo en el que

se empleó la vía intramuscular. La medición de los niveles séricos podría ser de

utilidad para evitar una caída en rangos de dosis subterapéuticos. La determinación de

los niveles

séricos

es especialmente útil

cuando

se sospeche la posibilidad de

interacciones.

Arritmia cardiaca: De 3.5 a 5 mg/kg de peso corporal repetido en una ocasión si es

necesario. Usualmente la dosis diaria total de 700 a 1,000 mg es suficiente. Si no

existe una reacción benéfica a los niveles en plasma de 20 mg/ml niveles más

elevados, no serán efectivos. La administración lenta de 30-50 mg/min es preferible.

Farmacología, Farmacodinámica y Toxicología:

Farmacocinética:

Fenitoína es un ácido débil con hidrosolubilidad limitada, aun en el intestino. El

medicamento sufre una transformación lenta y variable después de su administración

por vía oral. Después de la administración intramuscular, la absorción de fenitoína es

más lenta que después de la administración oral, debido a la pobre hidrosolubilidad del

compuesto y la posibilidad de su precipitación en el sitio de inyección.

La vida media plasmática en el hombre es de 22 horas en promedio, con un rango de

7 a 42 horas. La fenitoína posee un volumen de distribución aparente de 0.6L/kg y se

une fuertemente a proteínas del plasma (90%), principalmente albúmina. Los niveles

libres de fenitoína pueden afectarse en pacientes con alteración de la unión

proteínas. Se distribuye en líquido cefalorraquídeo (LCR), saliva, semen, secreciones

gastrointestinales, bilis y leche materna. Las concentraciones de fenitoína en LCR,

tejido cerebral y saliva corresponden aproximadamente con las concentraciones libres

plasma.

Fenitoína

sufre

biotransformación

hepática

mediante

metabolismo

oxidativo. La mayor vía metabólica involucra reacciones de 4-hidroxilación, originando

cerca del 80% de los metabolitos a través de esta vía. La principal ruta metabólica está

constituida por el citocromo CYP2C9 (90% de la depuración neta intrínseca), mientras

que el citocromo CYP2C19 contribuye con el 10% restante. Esta contribución relativa

citocromo

CYP2C19;

embargo,

puede

modificar

nivel

mayor

concentraciones de fenitoína.

Dado que el sistema microsomal de metabolismo involucrado en las reacciones de

hidroxilación

saturable

concentraciones

sanguíneas

altas,

pequeños

incrementos de las dosis de fenitoína pueden incrementar su vida media y causar

incrementos sustanciales de los niveles sanguíneos cuando éstos se encuentren en su

nivel o sobre su rango terapéutico. Se han demostrado alteraciones de la depuración

de fenitoína con inhibidores del citocromo CYP2C9 como fenilbutazona y sulfafenazol.

También se han demostrado alteraciones de la depuración con la administración de

inhibidores de CYP2Cl9 como ticlopidina. La mayor parte del fármaco se excreta en la

bilis como metabolitos inactivos que son reabsorbidos por el intestino y eliminados en

la orina. La excreción urinaria de fenitoína y sus metabolitos ocurre parcialmente por

filtración glomerular, pero más importantemente por secreción tubular. Menos del 5%

es excretada en forma del compuesto original. Una caída en los niveles séricos de

fenitoína puede llegar a ocurrir cuando a los pacientes se les cambia la administración

oral a intramuscular (I.M.). La caída es causada por una absorción más lenta,

comparada con la de la administración oral, causada por la baja hidrosolubilidad de la

fenitoína y la posibilidad de precipitarse en el sitio de inyección. La administración

intravenosa es la ruta preferida para producir rápidamente niveles terapéuticos en

suero.

Farmacodinámica:

La fenitoína es un medicamento anticonvulsivante, el cual puede ser utilizado en el

tratamiento de la epilepsia. El sitio primario de acción es la corteza motora en donde

se inhibe la dispersión de la actividad epiléptica. Posiblemente al promover la salida de

sodio

neuronas,

fenitoína

tiende

estabilizar

umbral

contra

hiperexcitabilidad causada por estimulación excesiva o cambios ambientales capaces

de reducir el gradiente de membrana hacia el sodio. Esto incluye la reducción de la

potenciación pos-tetánica a niveles sinápticos. La pérdida de la potenciación post-

tetánica impide que los focos corticales de convulsiones detonen a las áreas corticales

adyacentes. La fenitoína reduce la actividad máxima de los centros del tallo cerebral,

responsables de la fase tónica de los ataques tónico-clónicos (gran mal).

Instrucciones de uso, manipulación y destrucción del remanente no utilizable del

producto:

No procede.

Fecha de aprobación / revisión del texto: 31 de mayo de 2015.

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